Si bien los salarios en 2023 crecieron por encima de la inflación, otras fuentes que impulsan el gasto, como los créditos, cayeron. Estos elementos llevaron a encontrar que en el sector comercio, el principal de la economía colombiana, 15 de sus 19 categorías cayeron.
Artículos Especiales: análisis y cifras
Para inicios de 2024, el comercio continúa contrayéndose, puesto que el disponible de los hogares sigue siendo reducido y gran parte lo destinan a pago de deudas y a compra de bienes necesarios, sin posibilidad de realizar mayores gastos en otros rubros. No obstante, categorías como el comercio electrónico continúa fortaleciéndose en el país y a raíz de este, han surgido diversos emprendimientos.

La contracción del comercio tradicional refleja una transformación estructural en los patrones de consumo colombiano. Según datos del DANE, sectores como retail de vestuario, electrodomésticos y comercio automotriz registraron caídas significativas en 2023. Esta recomposición ha favorecido a plataformas digitales y pequeños retailers, mientras que grandes cadenas enfrentan presión en márgenes operacionales y ajustes en sus estrategias de inventario y ubicación geográfica.
Las empresas comerciales enfrentan un dilema estratégico crítico: adaptarse a canales digitales o redefinir su propuesta de valor en espacios físicos. Aquellas con capacidad de inversión tecnológica y integración omnicanal logran captar demanda, mientras que medianas y pequeñas empresas sin estas capacidades experimentan erosión acelerada. La recuperación del sector dependerá de mejoras en el ingreso disponible de hogares y normalización de tasas de interés que reactiven el crédito de consumo.