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Leasing Financiero en Colombia. Que se Perdió?

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El pasado 23 de enero, La Corte Constitucional emitió un comunicado declarando inexequible el artículo 15 de la ley 1527 de 2012. A raíz de dicho fallo sobre esta ley que ampliaba los beneficios tributarios de leasing financiero de manera indefinida, algunos empresarios han manifestado su preocupación al no contar con esta herramienta que alivianaba la carga tributaria y que al final  servía como escudo fiscal de las empresas.

Foto: www.sxc.hu (Autor: Svilen Milev)

El leasing financiero ha sido, durante muchos años un compañero frecuente de las gerencias financieras de las compañías Colombianas como alternativa de apalancamiento de los principales planes de inversión.
Hoy, el mercado del leasing en Colombia asciende a más de $21 billones en activos bajo la modalidad de arrendamiento financiero, con un resultado en crecimiento para el 2012 de cerca del 19% con respecto a los indicadores de cierre del sistema a 2011.1
Con base en lo anterior, resulta necesario analizar con rigor que fue lo que se perdió y poder tener conclusiones concretas sobre el tema.
Lo primero que debemos dejar en claro es que se entiende como beneficio tributario la deducción total del canon de arrendamiento que incluye el capital. De esta manera, el empresario obtiene una ventaja marginal sobre alternativas tradicionales de financiación en las que sólo obtiene la disminución de la base gravable por los intereses que registra como deducción. Años atrás, esta situación tenía otro elemento que lo hacía más atractivo y era el de los ajustes por inflación pues recordemos que adicionalmente el hecho de tener un activo bajo la modalidad de leasing significaba que este no se contabilizara en los balances y por tal motivo se evitaba los ajustes por inflación lo que al final generaba un menor ingreso por la cuenta corrección monetaria que se registraba en el estado de resultados. Esto último ocurrió hasta el año 2006 cuando fueron eliminados los ajustes por inflación, dejando el beneficio tributario centrado en la deducción del canon de arrendamiento.
Vale la pena recordar que los beneficios tributarios descritos se establecían para aquellas compañías que cumplieran con ciertas condiciones y que clasificamos en dos grupos:

Empresas con activos inferiores a 610.000 UVT a Diciembre del año inmediatamente anterior (Valor aproximado $ 15.890 Millones)
Empresas que desarrollaban proyectos de infraestructura en los siguientes sectores

Energía.
Transporte.
Telecomunicaciones.
Saneamiento.
Agua potable.

En el primer caso el beneficio se supeditaba al cumplimiento de los requisitos del artículo 127-1 de la ley 223 de 1.995 donde se establecían plazos mínimos en el contrato de leasing de acuerdo con el activo a financiar. Para el segundo caso, el plazo mínimo del contrato se establece a 12 años pudiéndose estructurar la amortización de acuerdo con la realidad y estructura de deuda adecuada para la compañía. (Supeditada generalmente a los flujos del proyecto).
Empresas que no pertenecieran a uno de estos dos grupos, por tamaño o actividad, no podían contabilizar el activo como leasing operativo, es decir, debían registrar el activo en sus balances contra una obligación financiera por pagar y sólo se podían deducir los intereses.
Análisis sobre la Pérdida del Beneficio:
Para poder cuantificar la pérdida del beneficio, haremos un paralelo de que ocurría antes de la sentencia y que ocurre hoy asumiendo una decisión de financiación.  Así,  una empresa que adquiría un activo mediante la figura de leasing financiero con el beneficio (Antes de la sentencia de la Corte) obtenía una recuperación del 33% vía renta, debido a la deducción por canon de arrendamiento registrado en la vida de contrato. Hoy, esa misma empresa al tomar una operación con leasing financiero lo contabiliza en sus balances y por lo tanto  registra la depreciación en la vida útil más los intereses producto de la financiación, lo que infiere una mayor recuperación debido a la deducción marginal de los intereses. Sin embargo, el resultado comparativo en valor presente varía dependiendo del activo pues recordemos que la normatividad contable establece vidas útiles diferentes de acuerdo con el tipo de activo registrado. Lo anterior quiere decir que la cuantificación del beneficio va a estar en función de la diferencia en la velocidad de la recuperación (deducción) y en la cantidad de deducción a registrar.
Si bien el análisis se puede hacer con el enfoque del beneficio tributario, no se debe abstraer el estudio de las necesidades y requerimientos en los flujos de caja que por supuesto termina siendo una variable crítica y en muchas ocasiones prioritaria. Como veremos a continuación en los ejemplos, los beneficios perdidos se materializan por la por la velocidad en la recuperación, lo que indica que para maximizar este diferencial tributario se optimiza mediante el menor plazo del contrato de leasing.
Ejemplo sobre una financiación por leasing financiero para diferentes tipos de activo de acuerdo su vida útil.
Activo: De acuerdo con la vida útil.Monto: $ 100 Millones.Plazo contrato leasing. 36 Meses.Método de Evaluación: Valor Presente Neto. (Concepto ahorro)Modelo utilizado: flujo de caja después de impuestos.Tasa de interés: D.T.F + 7 (T.A)Sistema de depreciación: Línea recta.Tasa de descuento Utilizada. 14%.
Resultados:

Nuestra Opinión:
El leasing financiero no debe entenderse como un producto exclusivamente tributario. El producto se ha desarrollado a nivel internacional de manera similar a la evolución en Colombia. Hoy en día el producto sigue presentando ventajas a nivel de contabilización, manejo de provisiones, efecto en márgenes de solvencia de las entidades financieras y un mayor entendimiento de la relación de los proyectos que se financian a través del sistema con los plazos y planes de amortización. Igualmente es necesario tener en cuenta que debido a la reforma financiera de años atrás, los bancos están facultados para hacer directamente operaciones de leasing financiero, eliminando los sobrecostos en materia de intermediación. Adicionalmente, en muchos casos la operación de leasing evita la estructuración de garantías adicionales que pueden ser engorrosas y en algunos casos costosas como es el caso de las hipotecas. En suma, con las condiciones analizadas creemos que el producto a pesar de no seguir contando con la ventaja en materia de deducción de capital, seguirá siendo una alternativa idónea para el apalancamiento de los proyectos de inversión en Colombia.
1.    Fuente: Superfinanciera.
Carlos Mario Rivera AristizábalGerente Inercia Valor

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