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Carnaval Fest, Jamming Fest, Nodal, Entre Otros: Los Eventos que Salieron Mal en Colombia ¿Quién Responde?

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Desde inicios de 2020 debido al Covid 19, los grandes festivales y en general la industria de los espectáculos colombiana se vio obligada a cancelar o reprogramar eventos que incluso tenían ya vendida su boletería. Sin embargo, no todos los certámenes han sido cancelados por la normativa dispuesta por el gobierno para el manejo sanitario de la pandemia. En 2022 se ha visto como ha incrementado el número de cancelaciones por parte de los artistas o por mala logística de la empresa organizadora del evento.  En los casos en los que el evento es cancelado por la compañía que lo promueve, produce, o por el mismo artista, los consumidores pueden reclamar un reembolso por el valor total del boleto. Si el evento es pospuesto o su fecha es cambiada, como este no se ha cancelado oficialmente, entonces la compañía organizadora no está en la obligación de ofrecer la devolución de su dinero.

¿Quién tuvo la culpa en las cancelaciones?
En 2020, el presidente Iván Duque decretó la Emergencia Sanitaria en el país por la pandemia y prohibió los eventos masivos de más de 500 personas. Con estas primeras restricciones se aplazaron y cancelaron varios eventos, entre ellos la Feria del Libro en su versión 33 en Bogotá, el Jamming Festival, el Festival Estéreo Picnic, y conciertos como Billie Eilish, Enrique Bunbury, Maroon 5, Rata Blanca, Cristian Castro y Alejandro Sanz.
En 2021 uno de los eventos más representativos del país fue cancelado y se ofreció de forma virtual, el Carnaval de Barranquilla. El evento, según Carla Celia, directora del Carnaval, generó en 2020 un aproximado de $450.000 millones en las actividades de pre carnaval y carnaval, por lo que su cancelación en 2021 representó una gran pérdida para los empresarios de la región. Lo mismo sucedió con el Campeonato Sudamericano de Fútbol Sub-20 que se iba a realizar en las ciudades de Armenia, Manizales, Pereira e Ibagué y tuvo que ser cancelado. El Estéreo Picnic, que había sido cancelado en 2020 y reprogramado para el 10, 11, y 12 de septiembre de 2021, fue uno de los eventos que por segunda vez dejó a los fanáticos esperando, los organizadores informaron a través de un comunicado: “Con muchísima tristeza y ante la imposibilidad de ofrecer un festival maravilloso en las actuales circunstancias, nos vemos obligados a aplazar una vez más el Estéreo Picnic”. Estas cancelaciones se dieron por medidas sanitarias, motivos ajenos a las empresas organizadoras o los propios artistas. (La Industria de Conciertos: Transportar a la Audiencia al Nuevo Campo Creado por los Artistas)
La reactivación cultural y económica llegó finalizando 2021, se suavizaron las restricciones por pandemia y los eventos en Colombia empezaron a reanudarse, sin embargo, en los últimos meses se ha visto como evento tras evento los fanáticos terminan decepcionados y el buen nombre de la industria de espectáculos colombiana se desacredita. (Ficha Económica Turismo Noviembre 2021: Nivel de Operación Aún No Llega a Cifras de Prepandemia)
El Carnaval Fest, que reuniría el 19 y 20 de marzo de 2022 en Medellín a bandas de rock, punk, ska y otros géneros alternativos, no se realizó dado que varias agrupaciones cancelaron su participación como rechazo a la decisión de absolver del delito de inducción al aborto al músico Andrés Felipe Muñoz, uno de los organizadores del festival y baterista del grupo Tres de Corazón. Al final, los organizadores, tras el retiro masivo de artistas y la protesta del público, decidieron cancelar la realización del festival y anunciaron que devolverían el dinero de las boletas.
Los conciertos de Bunbury en Bogotá y Medellín programados para este año también fueron cancelados por el retiro de la escena musical del cantante. El concierto de Marbelle en Pasto programado para el 7 de mayo fue otro de los eventos cuya cancelación por fuerza mayor provino del artista. El caso más reciente y que generó gran indignación fue el concierto de Christian Nodal en el Atanasio Girardot de Medellín, al que el artista nunca llegó. En el concierto de Nodal el espectáculo inició como si no hubiera problema alguno, los teloneros realizaron su presentación y solo al final de esta se informó que el artista principal no se presentaría, según Nodal, retrasos en los vuelos impidieron que llegase a la ciudad de Medellín.
En estos eventos, la cancelación provino del artista y aunque en la mayoría el anuncio se hizo al menos 24 horas antes, es clara la inconformidad del público, dado que en muchos casos los gastos para los asistentes no solo incluyen la adquisición de las boletas para el evento, sino también tiquetes para desplazarse desde otras ciudades y reservas en hoteles.
El Jamming Fest sin embargo, parecía la crónica de una muerte anunciada, su cancelación se dio por fallas logísticas de los organizadores del evento. El espectáculo dirigido por Buena Vibra Eventos, y que anunciaba la presentación de 94 artistas del 19 al 21 de marzo en Playa Hawái, Ibagué, tuvo seguimiento por parte de la SIC (Superintendencia de Industria y Comercio) desde el 16 de marzo, la SIC ya había pedido a los organizadores del evento que aclararan los artistas que estaban confirmados, y explicó que habían recibido quejas sobre algunas irregularidades en la logística referentes a las fechas y los artistas citados, poniendo en tela de juicio la veracidad y la óptima organización.
Finalmente, Buena Vibra Eventos informó en un comunicado oficial que la cancelación se daba “por motivos de fuerza mayor”. Sin dar más información ni siquiera sobre la fecha en que se devolvería el valor de las boletas. Las pérdidas por el anuncio a menos de 24 horas del comienzo del festival, según estimaciones de empresarios, se calculan en al menos 20.000 millones de pesos. El sector hotelero informó que aproximadamente 12.000 camas estaban reservadas en Ibagué, emprendimientos, transporte, hospedaje y logística son los sectores más afectados. Sobre el evento, la SIC ordenó abrir una investigación administrativa por incumplimientos, el cese de cualquier promoción sobre el evento para el 2023 y trasladar todas las denuncias recibidas a la Fiscalía General de la Nación
¿Quién responde?
En los casos en los que el evento es cancelado por la compañía que lo promueve, produce, o por el mismo artista, por lo general se ofrece dentro de las políticas de compra y venta de boletos un reembolso de este. Como fue el caso en los conciertos de Bunbury y Marbelle, por ejemplo. Para el caso del concierto de Nodal la situación es un poco más complicada dado que el concierto se inició y los teloneros tocaron según lo establecido, en este caso lo más probable es la realización de un nuevo concierto, pero ya dependerá de las cláusulas estipuladas en el contrato con el artista. Si el evento es pospuesto o su fecha es cambiada, como este no se ha cancelado oficialmente, entonces la compañía no está en la obligación de ofrecer la devolución de su dinero.
Según la SIC “cuando se está frente a un caso de cancelación o modificación de las condiciones inicialmente anunciadas, las personas naturales o jurídicas que vendan boletería para espectáculos públicos tienen la obligación de proporcionar información sobre los procedimientos para la devolución del dinero, opción de abono o recambio para otro evento. Por su parte, para solicitar la garantía legal, en los casos de prestación de servicios, el proveedor del servicio deberá dejar constancia escrita de la elección del consumidor sobre la forma de hacer efectiva la garantía legal, bien sea con la repetición del servicio o la devolución del dinero”
Sin embargo, según la resolución 1913 de 2021; mediante la cual se decretó y prorrogó el Estado de Emergencia Sanitaria a causa del COVID-19 y se adoptaron medidas de prohibición de realización de eventos masivos; los procesos de devolución de dinero por la cancelación o aplazamiento de eventos hasta el 28 de febrero del 2022 podrán ser pagados durante el periodo del mencionado Estado de Emergencia y hasta por un año más. Esto da lugar a situaciones como la del Jamming Fest, donde las personas que compraron sus boletas aún no saben cuándo recibirán la devolución de su dinero y la empresa de eventos no se hace responsable por las perdidas adicionales que asumen los consumidores.
 

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