Según la Cancillería de Colombia, los antecedentes de la migración en Colombia datan del siglo XX, donde se registraron tres olas: la primera de ellas en la década de los 60tas y tuvo como principal destino Estados Unidos, posteriormente, en la década de los 80tas donde el destino más deseado fue Venezuela. Finalmente, Una última ola se registró en los años 90tas, en la cual, la mayoría de colombianos se dirigió hacia España. Sin embargo, durante el 2022, más de medio millón de colombianos salieron del país, lo que representa una cifra histórica, pues, ni en las crisis económicas anteriores se ha producido una salida de personas de tal magnitud. El dato es 2,7 veces superior al promedio anual desde 2012, año en el cual, según la Cerac, migraron aproximadamente 200.000 personas. Este, a su vez, supera las migraciones evidenciadas en el periodo comprendido entre 1999 y 2001, periodo en el que se registró la salida de 282.000 personas.
“La migración internacional en Colombia es un fenómeno creciente y heterogéneo, cuyas causas y consecuencias están profundamente ligadas a la situación local y global. Los colombianos que emigran lo hacen por diversas razones y hacia diferentes destinos. Entre los principales motivos están la búsqueda de oportunidades laborales, teniendo en cuenta la demanda de fuerza de trabajo poco calificada en los países desarrollados y el efecto de la globalización sobre el aumento de fuerza de trabajo que busca una mayor remuneración en los países desarrollados. Así mismo, se encuentran causas como la reunificación familiar, la mejora de los niveles de calidad de vida y la oferta de estudios en educación superior de otros estados”, afirmó la Cancillería de Colombia.
Según datos del departamento de Migración Colombia, durante 2022 se registraron un total de 4.881.352 salidas del país, de las cuales 3.051.275 correspondían al motivo turismo, mientras que 1.185.249 tenían el motivo residencia en el exterior. Los meses en los que más migraciones se produjeron, fueron junio y diciembre, con 464.202 y 453.510 salidas respectivamente. Además, en 2022 el mayor porcentaje de migrantes fueron mujeres entre los 18 y los 39 años. Situación que ha alarmado a las autoridades pues, según el director de la Cerac, Jorge Restrepo, “El sustancial aumento de la emigración de colombianos jóvenes supone una enorme pérdida de capital humano y potencial productivo para el país. Si bien en términos demográficos la migración reciente de nacionales venezolanos y venezolanos con doble nacionalidad compensa en gran medida este efecto, la diferencia entre el nivel de educación, experiencia y capital entre una y otra población migrante, apunta a que hay una gran pérdida neta, en el corto plazo, para Colombia”

Fuente: Migración Colombia Elaboración: Sectorial
Las previsiones de desaceleración global son un factor influyente en la emigración, sin embargo, se ha demostrado que lo que más impulsa este fenómeno es la devaluación del peso colombiano, ya que, el alza en la emigración viene acompañada de un crecimiento de las remesas, las cuales, durante el 2022, también lograron una cifra récord en Colombia, alcanzando los US$9.249 millones, es decir, un 24,85% más que las remesas evidenciadas durante la pandemia. Las personas que emigran, ganan un porcentaje más alto al ser en dólares y envían dinero a aquellos familiares que aún permanecen en Colombia, los cuales tendrán un mayor bienestar en términos de consumo pues tendrán acceso a mayor cantidad de bienes.
Los analistas mencionan otros dos aspectos que pueden estar contribuyendo al crecimiento en la salida de colombianos, sin embargo, aclaran que son netamente especulativos. Uno de ellos es la pérdida de confianza de los consumidores, pues las personas perciben la alta inflación y la inestabilidad política a la que se está enfrentando Colombia, la cual desincentiva el consumo. Y, en segundo lugar, los cambios que vinieron con la pandemia en las formas de trabajar, como el trabajo remoto y las nuevas profesiones que se consolidan como nómadas digitales, en las que principalmente, los jóvenes pueden trabajar desde cualquier parte del mundo accediendo a salarios competitivos y mejor remunerados que los persistentes en Colombia.