En el arranque de 2026, el costo de la canasta familiar empieza a reflejar el impacto de un salario mínimo que aumentó un 23,0% y una inflación del 5,1%. El alimento más afectado ha sido la papa, cuyo precio por kilogramo alcanzó los $1.414, marcando un incremento del 17,5% en las primeras semanas de enero. A este comportamiento alcista se sumaron el banano y la carne de res, con variaciones del 3,0% y 2,3% respectivamente, ubicando sus pecios promedio en $2.030 y $31.774 por kilo.
En un reporte de La República, Jorge Bedoya, presidente de la SAC, explicó que el alza en el tubérculo responde a factores estacionales y de siembra propios de los cultivos de ciclo corto. Por su parte, Fedegan anticipa que la carne continuará su tendencia al alza con un repunte estimado entre el 2,0% y el 3,0% para el primer trimestre. Otros productos básicos como el pollo (1,7%), el café (1,0%) y la leche (0,1%) también registraron incrementos leves, completando un panorama donde seis de los diez alimentos más consumidos presentaron encarecimiento.
En contraste, algunos productos mostraron un alivio para los consumidores. El tomate reportó la caída más drástica con una reducción del 28,7%, fijando su precio en $2.203, seguido por el frijol que descendió un 2,3%. Asimismo, el huevo y el arroz disminuyeron un 2,1%; frente a este último, el gerente de Fedearroz señaló que, a pesar de los mayores costos operativos por el nuevo salario, los bajos precios internacionales impiden un alza competitiva en el mercado interno frente a las importaciones.
También te puede interesar: Piratería de semillas alcanza el 90,0 % en cultivos de papa