La celebración de San Valentín ratificó la posición de Colombia como el segundo exportador mundial de flores, logrando movilizar más de 65.000 toneladas hacia los mercados internacionales. Esta temporada comercial no solo dinamiza el flujo de divisas, sino que resulta fundamental para el mercado laboral rural, sosteniendo cerca de 240.000 empleos formales permanentes. Adicionalmente, la alta demanda del producto exige la creación de aproximadamente 20.000 puestos de trabajo temporales, consolidando el impacto social y económico de la agroindustria en las diferentes regiones productoras del país.
Según Vivir en el Poblado, el éxito de las operaciones logísticas se fundamenta en el Plan Pétalo, una plataforma de articulación público-privada vigente desde 2006 que busca prevenir ilícitos y garantizar el flujo eficiente de la carga. Dicho mecanismo permite que los envíos aterricen en cerca de 100 naciones bajo rigurosos parámetros de seguridad, manteniendo a Estados Unidos como el comprador principal. Asimismo, la competitividad del sector está respaldada por certificaciones internacionales que avalan el cumplimiento de exigentes normativas ambientales y sociales en cada cultivo.
Para responder a este pico productivo, la infraestructura nacional operó a su máxima capacidad con esquemas ininterrumpidos. El aeropuerto El Dorado adecuó sus instalaciones para recibir más de 650 vehículos y garantizar el despacho aéreo oportuno de casi 70.000 toneladas. Paralelamente, aerolíneas de carga reportaron la movilización de 19.000 toneladas durante la temporada 2026, lo cual implica que una de cada tres flores despachadas al territorio estadounidense fue transportada por sus redes, evidenciando la solidez de la cadena de suministro floricultora frente a los retos del comercio exterior.
También te puede interesar: Exportaciones de flores suman US$2.200,0 millones a noviembre de 2025