El sector agrícola, ganadero y pesquero se consolida como el principal motor de empleo para la población rural en Colombia. Durante el trimestre móvil comprendido entre noviembre de 2025 y enero de 2026, dicha rama de actividad concentró al 42,5% de los trabajadores que se identifican subjetivamente como campesinos. Semejante proporción equivale a 2.761 personas laborando en el campo, evidenciando la enorme relevancia de las actividades primarias para la subsistencia y el desarrollo productivo en los territorios apartados del país. En contraste, para la población no campesina, las labores agropecuarias apenas representan un 3,1% del total de ocupados.
Según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), el mercado laboral para la comunidad rural exhibe dinámicas particulares frente al resto del país. Los indicadores generales revelan que el grupo poblacional campesino alcanzó una tasa global de participación del 60,7% y un nivel de ocupación del 56,5%. Por su parte, el índice de desocupación se ubicó en un 7,0%, una cifra inferior en 2,3 puntos porcentuales frente a la desocupación registrada por los ciudadanos no campesinos. Asimismo, resulta destacable que el 83,3% de los habitantes mayores de quince años ubicados en centros poblados y zonas rurales dispersas se reconoce bajo la identidad campesina.
Al analizar la posición ocupacional de dicha fuerza de trabajo, destaca el predominio de los trabajadores por cuenta propia, renglón que agrupa al 55,3% de los ocupados campesinos. Adicionalmente, la figura del jornalero o peón representa un 11,1% de la participación, reflejando la arraigada tradición de las labores por destajo en las parcelas agropecuarias. El DANE analiza las brechas de género estructurales y da a conocer los detalles demográficos en cuanto a la concentración del trabajo por regiones.
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