El gremio de la construcción, Camacol, calificó el 2026 como un “año bisagra” para el sector inmobiliario en el país, debido a un entorno marcado por la incertidumbre regulatoria y los altos costos de edificación. Guillermo Herrera, presidente del gremio, señaló que, aunque la intención de compra de los hogares permanece vigente, la capacidad real para adquirir inmuebles se ha visto gravemente afectada por el desmonte de programas nacionales de subsidios. Ante este panorama, el sector se enfrenta a diversos escenarios que dependerán directamente de las señales y decisiones que tome el Gobierno Nacional en los próximos meses.
Construcción Obras Residenciales: análisis y cifras
De acuerdo con Revista Semana, la eliminación del programa ‘Mi Casa Ya’ ha generado un desplome en las ventas de Vivienda de Interés Social (VIS), las cuales ahora se sostienen parcialmente gracias a las Cajas de Compensación y esfuerzos locales en ciudades como Bogotá y Medellín. Herrera destacó que el mercado se está reconfigurando hacia ciudades intermedias como Soacha y Bello, donde la demanda responde positivamente cuando existen condiciones de acceso. No obstante, el directivo advirtió que, si se implementa un decreto para intervenir los precios de la vivienda VIS, las ventas totales podrían sufrir una caída severa del 24,0%.
Para mitigar estos riesgos, Camacol propone recuperar los subsidios a la tasa de interés y fortalecer los mecanismos de financiación flexible, considerando que el 90,0% de los compradores requiere crédito hipotecario. En un escenario base, el gremio proyecta un crecimiento del 4,5% al cierre del año; sin embargo, un entorno de tasas altas y mayores costos podría derivar en una contracción del 6,5%. El futuro de la oferta de vivienda dependerá de la estabilidad en las políticas arancelarias y de evitar regulaciones que impacten la rentabilidad de los proyectos destinados a los hogares más vulnerables.
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