El sector agropecuario colombiano inicia 2026 inmerso en una coyuntura caracterizada por la convergencia de la revaluación del peso. Además, ocurren el descenso en los precios internacionales de los commodities y el encarecimiento de la mano de obra. Dicha combinación de factores pone en riesgo la rentabilidad de actividades intensivas en personal. Estas generan el 14,0 % de los puestos de trabajo en el país. En particular, renglones tradicionales como el café y el aceite de palma enfrentan un escenario de menores ingresos por exportaciones. La situación limita su capacidad histórica para jalonar el crecimiento del rubro agropecuario en las dimensiones observadas en años anteriores.
Según Portafolio, el exministro, Andrés Valencia, califica el panorama actual como una “tormenta perfecta”. En este contexto, la producción cafetera anualizada desciende mientras las flores enfrentan la incertidumbre de un posible arancel del 10,0 % en Estados Unidos. Por su parte, los cultivos transitorios como el maíz, la soya y el arroz pierden competitividad frente a las importaciones baratas. Esto se agrava en el caso del cereal por un precio mínimo de garantía que podría incentivar una sobreoferta en regiones como Casanare. Tal dinámica presiona a los productores locales. Por lo tanto, deben lidiar con costos operativos al alza y precios de venta a la baja o estancados.
No obstante, existen matices positivos en la agroindustria de la caña y el sector lácteo. Se proyecta que el primero logre una molienda superior a los 23,0 millones de toneladas y genere divisas por US$400 millones. Por otro lado, el acopio lechero crecería entre un 2,0 % y un 3,0 %, impulsado por siete trimestres consecutivos de aumento en el consumo. A pesar de estas cifras alentadoras, gremios como la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar de Colombia (Asocaña) y la Asociación Nacional de Productores de Leche en Colombia (Analac) advierten que la sostenibilidad de estos resultados dependerá de la normalización climática. También dependerán de la gestión eficiente de los costos laborales, los cuales amenazan con minar la competitividad frente a los mercados globales.
También te puede interesar: Producción de cultivos en Colombia aumentó 6,5 % en el primer semestre de 2025