El sector ganadero colombiano consolidó un crecimiento excepcional del 8,3 % en su valor agregado al cierre del tercer trimestre de 2025, impulsado por una dinámica exportadora que alcanzó los US$394,6 millones, el tercer registro más alto de la última década. Este desempeño se apalanca en un hato nacional que ascendió a 30,3 millones de cabezas, donde departamentos como Antioquia y Córdoba lideran la participación con el 10,6% y 9,3 % respectivamente, respaldados por una base reproductiva de 9,9 millones de hembras adultas que garantizan la sostenibilidad de la oferta. En el ámbito de precios, el ganado gordo en pie alcanzó un máximo histórico de $9.135,0 por kilo en enero de 2026, lo que representa una variación interanual del 13,5 %, mientras que el consumo interno demostró resiliencia al absorber 708,8 millones de kilogramos de carne de res a noviembre de 2025, un incremento del 6,8 % frente al año anterior.
A futuro, la industria enfrenta una transformación digital con la obligatoriedad del sistema Sinigan v6 vigente desde enero de 2026, herramienta clave para capturar el potencial de exportación hacia China de hasta 50.000,0 toneladas anuales. Las proyecciones globales al 2033 indican que la producción mundial llegará a 81,2 millones de toneladas, donde el crecimiento sectorial dependerá de la mejora genética y del aumento en el sacrificio, en un entorno que deberá mitigar un alza del 6,0 % en emisiones de gases de efecto invernadero. Pese a los riesgos climáticos por inundaciones que afectan a más de 315.000 animales y la presión de costos por el salario mínimo, la eliminación de aranceles para 76 insumos agropecuarios y la solidez de la base reproductiva posicionan a Colombia como un competidor estratégico en el mercado global de proteína roja.
