El sector floricultor en Colombia se orienta principalmente hacia el mercado internacional, exportando aproximadamente el 95% de su producción. En 2023, la producción estimada de flores de corte fue de 326,8 mil toneladas, una disminución del 3,3% en comparación con 2022. La superficie cultivada alcanzó alrededor de 10.000 hectáreas, con el 79,5% dedicado a la producción de flores y el 20,5% a plantas ornamentales.
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Las exportaciones alcanzaron 98 países, con un 92,0% de los envíos realizados por vía aérea desde Bogotá y Rionegro, y el 8% restante por vía marítima desde diversos puertos. Estados Unidos fue el principal destino, absorbiendo el 79,5% de las ventas internacionales, seguido por Canadá, Reino Unido, Países Bajos y Japón. Fechas claves como San Valentín y el Día de las Madres impulsaron las ventas, con rosas, claveles, crisantemos y hortensias como las flores más demandadas.

Colombia posiciona al sector floricultor como el segundo exportador mundial, después de Holanda, generando empleo directo e indirecto para más de 80.000 personas. La región de Cundinamarca concentra aproximadamente el 60% de la producción nacional, seguida por Antioquia. La dependencia de mercados como Estados Unidos presenta tanto oportunidades como riesgos, considerando fluctuaciones en demanda, variabilidad cambiaria y competencia internacional creciente de países como Ecuador y Kenia.
Las empresas floriculoras enfrentan presiones estructurales que demandan adaptación estratégica: inversión en innovación varietal, optimización de cadenas de frío, diversificación geográfica y cumplimiento de estándares ambientales. La contracción del 3,3% en 2023 refleja desafíos climáticos y económicos globales. Acceso a mercados emergentes y diferenciación mediante flores premium constituyen vías para mejorar rentabilidad y resiliencia competitiva sostenible.