En 2023, el área sembrada de aguacate en Colombia creció un 1,6% hasta 135.275,5 hectáreas, gracias a la alta demanda internacional y la rentabilidad del cultivo. La productividad aumentó un 2,0% debido a la adopción de tecnologías avanzadas, pero la producción total disminuyó un 5,4% por factores climáticos adversos y el aumento en costos de producción. El fenómeno de El Niño redujo la oferta, elevando los precios internos. A pesar de esto, las exportaciones entre enero y junio de 2024 aumentaron un 19,4% en valor y un 2,2% en volumen, con un precio promedio de 2,1 dólares por kilogramo.
Artículos Especiales: análisis y cifras
Antioquia sigue siendo el principal productor, con un 43,9% de las exportaciones, a su vez, el crecimiento en Cundinamarca y Valle del Cauca.

La consolidación de Colombia como segundo exportador mundial de aguacate ha atraído inversión extranjera significativa y ha dinamizado cadenas de valor asociadas. Logística, empaque y certificaciones fitosanitarias se han modernizado para cumplir estándares internacionales, especialmente de mercados como Estados Unidos, Europa y Asia. Este ecosistema ha generado empleo rural y ha posicionado al país como proveedor confiable, aunque la volatilidad climática sigue siendo un riesgo estructural que demanda mayor infraestructura de riego.
Para las empresas del sector, el escenario presenta oportunidades y desafíos simultáneos. El crecimiento en valor superior al volumen refleja mejora en precios y diferenciación de producto, pero la baja expansión volumétrica sugiere limitaciones en capacidad productiva. Las compañías deben invertir en tecnificación, diversificación geográfica y gestión de riesgos climáticos para mantener competitividad en mercados cada vez más exigentes y selectivos.