En lo corrido de 2025, el sector textil y de confecciones en Colombia muestra un comportamiento mixto. La producción ha tenido una recuperación apoyada en modernización e innovación, aunque enfrenta caídas puntuales y altos costos de insumos que limitan su competitividad. En cuanto a ventas internas, las confecciones han crecido impulsadas por el mayor gasto de los hogares y la confianza del consumidor, mientras que los textiles muestran un desempeño más débil, sin superar aún los niveles de 2024. En el frente externo, las exportaciones de textiles siguen cayendo por menores compras de socios estratégicos (EE. UU., México, Brasil, Ecuador) y la fuerte competencia asiática, agravada por aranceles y altos costos logísticos. En contraste, las confecciones han consolidado su crecimiento, diversificando mercados y fortaleciendo portafolios con prendas de mayor valor agregado como ropa interior, fajas y vestidos de baño. Las importaciones mantienen una tendencia al alza, tanto en insumos como en prendas terminadas. El sector depende de materias primas que no se producen localmente y la demanda interna se abastece cada vez más con productos de China, India, Bangladesh y Camboya, en buena parte impulsados por plataformas de e-commerce como Shein y Temu.
