En 2025, la producción nacional de arroz se contrajo un 7,8 %, situándose en 3,2 millones de toneladas, como respuesta a una reducción del 10,6 % en el área sembrada generada por la crisis de rentabilidad del ciclo previo. El mercado actual está definido por una agresiva intervención estatal mediante las Resoluciones 000042 y 000043 del 2026 emitidas por el Ministerio de Agricultura, que imponen un Régimen de Libertad Regulada con precios base de hasta $1,48 millones por tonelada y apoyos directos a la comercialización por $23.590 millones. A pesar de los riesgos climáticos que amenazan a Córdoba y La Mojana (en el norte del país), la competitividad se refugia en regiones como el Huila, con rendimientos de 7,4 t/ha.
La viabilidad del sector a corto plazo depende de la evacuación de excedentes internos bajo un blindaje arancelario del 50,0 % a Ecuador y el aprovechamiento de los $16,0 billones en crédito para tecnificación, esenciales ante la inminente liberación total del Tratado de Libre Comercio en 2030.
