El sistema de salud colombiano cerró el 2025 con un desbalance estructural crítico, donde la suficiencia de los recursos no logró compensar el crecimiento acelerado de los costos médicos y la demanda de servicios. A pesar de que la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) ejecutó giros superiores a los $95,0 billones y el mecanismo de giro directo escaló hasta cubrir más del 70,0 % de los recursos, las tensiones financieras persisten debido a fallas en el flujo y gestión de estos fondos, lo que ha derivado en un crecimiento sostenido de la cartera sobre diversos agentes prestadores de servicios.
Artículos Especiales: análisis y cifras
La crisis se manifiesta con severidad en el deterioro patrimonial de las EPS, cuyo valor agregado pasó de $110 mil millones en 2021 a un déficit de -$16,86 billones en 2025. Esta descapitalización se explica por una siniestralidad global del 109,0 %, indicando que por cada $100 recibidos, las entidades requirieron $109 para operar, impulsadas por una Unidad de Pago por Capitación (UPC) insuficiente frente al costo real de la prestación. En consecuencia, la razón de endeudamiento casi se duplicó, alcanzando 193 %, lo que compromete seriamente la solvencia del aseguramiento obligatorio.
