Según América Retail, Colombia ha logrado avances en la producción y exportación de cannabis medicinal, con un marco legal que permite su comercialización con fines terapéuticos. Sin embargo, factores como la falta de claridad en los procesos de regulación, los costos de producción, la competencia con otros países y la regulación de su uso por parte del Ministerio de Salud, han sido algunos de los factores que han ralentizado su desarrollo.
Cannabis Medicinal: análisis y cifras
Los expertos señalan que la clave para fortalecer el sector del cannabis medicinal radica en la mejora de incentivos gubernamentales, la simplificación de trámites y la atracción de inversiones. Además, el acceso a nuevos mercados podría impulsar la demanda y consolidar a Colombia como un referente en la región. A pesar de los desafíos, el sector sigue en expansión y se espera que, con las estrategias adecuadas, pueda generar un impacto positivo en la economía y en la innovación en tratamientos médicos.
Puedes leer también: La producción de cannabis en Colombia en 2024 supero por 15 veces el nivel de 2023
Colombia posiciona su industria cannabinoide como potencia global con más de 16,000 hectáreas licenciadas para cultivo medicinal. El país concentra aproximadamente el 30% de la producción mundial de cannabis medicinal, con empresas como Clever Leaves y Khiron liderando exportaciones hacia mercados de América del Norte, Europa y Asia. Las licencias otorgadas por la UPRA y la regulación INVIMA han generado un ecosistema de más de 300 empresas operativas, consolidando cadenas de valor en genética, cultivo, extracción y distribución farmacéutica que traccionan empleo calificado.
Para empresas del sector, la discrepancia entre la disposición de consumo local (21%) y la orientación exportadora actual representa tanto un riesgo como una oportunidad estratégica. La dependencia de mercados externos expone a volatilidad regulatoria internacional, mientras que la baja penetración doméstica señala un mercado interno subexplotado. Las compañías que diversifiquen hacia productos de consumo local con certificación INVIMA podrían capturar crecimiento acelerado en un segmento todavía en fase de educación y adopción por el consumidor colombiano.