El Mundial de 2026 ya genera un notable impacto económico en Colombia, dinamizando el turismo, la infraestructura y el consumo digital. La expectativa global rompió récords, pues se recibieron más de 500 millones de solicitudes de entradas para los diferentes encuentros. A nivel local, la clasificación del equipo nacional asegura una inyección financiera de US$9,0 millones por disputar la fase de grupos, sumando US$1,5 millones adicionales para cubrir gastos logísticos y de planificación.
Según el diario El Nuevo Siglo, los gremios anticipan un dinamismo sobresaliente gracias a los horarios favorables del certamen. Las proyecciones indican un incremento en ventas de entre 30,0% y 50,0% para restaurantes y bares, impulsado por la masiva afluencia de aficionados. Paralelamente, el comercio minorista espera repuntes de hasta un 30,0% durante los días de partido. El entusiasmo deportivo ha impulsado la venta de artículos alusivos a la selección con un crecimiento del 20,0%, mientras la comercialización de televisores aumentó un 22,0% en los últimos doce meses.
Para maximizar los beneficios del torneo, diversas asociaciones empresariales han puesto en marcha planes estratégicos de adecuación. Entidades del sector del entretenimiento promueven iniciativas para actualizar las pantallas de transmisión en los establecimientos, implementando remodelaciones físicas y activaciones especiales. Dichas acciones, sumadas a la ubicación de los países anfitriones, garantizan franjas horarias convenientes para la operación comercial. Bajo tal escenario, los empresarios proyectan alzas en sus ingresos del 25,0%, consolidando al evento futbolístico como un catalizador clave para la economía local.
También te puede interesar: Polémica empresarial por el decreto 0234 que revive los megasindicatos