En Colombia, los inductores que explicarán gran parte de 2024 serán: el gobierno buscando enderezar el rumbo en múltiples aspectos, un nuevo norte en la gobernanza pública en las regiones desde las alcaldías y gobernaciones, y el reacomodo empresarial tras los marcados problemas vividos en 2023 y ahora con una esperanza al ver una disminución paulatina en las tasas de interés.
Banca y Fintech: análisis y cifras
El sector financiero colombiano experimentará transformaciones significativas impulsadas por la política monetaria del Banco de la República. La desaceleración inflacionaria ha permitido rebajas en la tasa de referencia, beneficiando la demanda crediticia en segmentos como vivienda y consumo. Simultáneamente, el ecosistema fintech continúa expandiéndose con nuevos actores en pagos digitales y microfinanzas, intensificando la competencia y obligando a la banca tradicional a acelerar su transformación digital para mantener relevancia operativa.
Las entidades financieras enfrentan presiones simultáneas: márgenes comprimidos por competencia, mayor morosidad residual de 2023 y requisitos regulatorios más exigentes. Para 2024, la rentabilidad dependerá de la eficiencia operacional y la diversificación de ingresos no crediticios. El reacomodo empresarial presenta oportunidades para refinanciamientos y reestructuraciones, mientras que la reducción gradual de tasas fortalecerá carteras de consumo e inversión, fundamentales para recuperar márgenes en el mediano plazo.