La reciente apreciación del peso colombiano, que ha llevado la tasa de cambio a romper el piso de los $3.700 por primera vez desde junio de 2021, ha generado una alerta máxima en el sector agroexportador. Esto ha restado competitividad a las ventas externas del país. Los gremios de cafeteros, bananeros y floricultores son los más afectados por este fenómeno. Ellos enfrentan una reducción en sus ingresos en pesos mientras sus costos aumentan. Además, esto impacta rubros que entre enero y noviembre de 2025 sumaron exportaciones por US$5.277,4 millones en café, US$3.446,0 millones en banano y US$1.067,0 millones en flores.
Según Agronegocios, Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, advirtió que el efecto cambiario ha ocasionado que los productores dejen de percibir entre $500.000 y $550.000 por carga frente a lo recibido hace un año. Esto sucede a pesar de mantener los mismos volúmenes y estándares de calidad. Esta disminución de liquidez llega en una coyuntura difícil. Además, la situación se agrava por el alza del salario mínimo, la inflación en los insumos y unas tasas de interés que permanecen elevadas en 2026. Esto debilita la economía de miles de familias rurales.
Para la floricultura, que exporta el 97,0% de su producción, el impacto es crítico dado que es una industria intensiva en mano de obra. En este sector, los salarios representan hasta el 60,0% de los costos. Augusto Solano, presidente de Asocolflores, estima que una caída promedio de $100 en la divisa puede representar pérdidas cercanas a los $250.000 millones para el sector. Esta presión financiera, sumada a aranceles de exportación de US$200 millones anuales, amenaza la estabilidad de los 150.000 empleos formales que dependen de esta actividad.
También te puede interesar: Producción de café alcanza récord de 14,8 millones de sacos en septiembre