Las aerolíneas que operan en el país han manifestado su firme oposición a cualquier intento de control de precios por parte del Gobierno, argumentando que el régimen de libertad tarifaria vigente desde 2012 ha sido el principal motor de competitividad y acceso al servicio. La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) destacó que, gracias a la libre competencia, el valor promedio de los pasajes domésticos antes de impuestos ha disminuido un 37,8 % acumulado, mientras que en las rutas internacionales la reducción alcanza el 34,9 %, desvirtuando la necesidad de una intervención estatal en las tarifas.
Según Portafolio, Paula Bernal, gerente de IATA Colombia, advirtió a la ministra de Transporte que imponer techos tarifarios podría generar efectos nocivos como el encarecimiento del servicio y la limitación de la conectividad. La dirigente gremial subrayó que el 75,0 % de los usuarios actuales pertenecen a los estratos I y II, por lo que alterar las reglas de juego pondría en riesgo la democratización del transporte aéreo, recordando que la regulación colombiana solo contempla la congelación de precios en casos excepcionales de calamidad pública.
El gremio enfatizó que la verdadera presión sobre los costos para el usuario final no proviene de las aerolíneas, sino de una carga impositiva desproporcionada. Las cifras revelan que los impuestos y tasas representan el 28,4 % del valor de un tiquete nacional y ascienden al 51,5 % en los internacionales, superando los promedios globales. Ante este panorama, el sector solicitó al Ejecutivo revisar el IVA aplicado al combustible y a los pasajes, así como mejorar la infraestructura aeroportuaria, en lugar de restringir la libertad de empresa.
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