La alianza petrolera OPEP+ cerró el último mes del año con una reducción estratégica en su oferta conjunta, situando la producción de diciembre de 2025 en 42,8 millones de barriles diarios, lo que representa una disminución del 0,5 % frente al mes anterior. Este ajuste implicó retirar del mercado cerca de 238.000 barriles por día, una medida que busca contrarrestar la inestabilidad de los precios tras un 2025 donde las referencias Brent y WTI sufrieron sus mayores pérdidas porcentuales desde la pandemia, cayendo en torno al 20,0 %, lo que obligó al bloque a suspender los aumentos de bombeo programados para el primer trimestre de este año.
Según El Periódico de la Energía, el informe mensual de la organización revela que Kazajistán fue el país que lideró los recortes con una baja de 237.000 barriles diarios, seguido por Rusia y Venezuela, que redujeron su extracción en 73.000 y 60.000 barriles respectivamente. Estas disminuciones compensaron los incrementos registrados por Arabia Saudí e Irak, naciones que habían aumentado su producción en línea con los acuerdos previos, evidenciando un giro táctico para recuperar el equilibrio del mercado frente a la volatilidad global.
En cuanto a las proyecciones a mediano plazo, la OPEP estima que la demanda mundial de crudo crecerá hasta los 107,86 millones de barriles diarios en 2027, lo que supondría un repunte interanual del 1,2%. Para el año en curso, se mantiene el pronóstico de consumo en 106,5 millones de barriles, mientras se espera que la oferta de competidores externos como Estados Unidos, Brasil y Argentina aumente en 0,6 millones de barriles diarios, presionando la cuota de mercado de los 22 países miembros de la alianza.
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