La crisis de liquidez en el sistema de salud suma un nuevo capítulo con el anuncio de Colsubsidio de suspender definitivamente la dispensación de medicamentos a los afiliados de la Nueva EPS a partir del 1 de enero de 2026. La caja de compensación informó a los pacientes que el suministro de fármacos se mantendrá con normalidad únicamente hasta el 31 de diciembre de 2025, trasladando la responsabilidad de la continuidad de los tratamientos a la aseguradora estatal, la cual deberá definir y comunicar quiénes serán los nuevos gestores farmacéuticos encargados de la operación.
Este caso es similar al acontecido con prestadores como el Hospital Universitario de Caldas que también han restringido servicios recientemente debido a una cartera acumulada que asciende a $83.400 millones, exigiendo abonos inmediatos de al menos $25.000 millones para sostener la atención asistencial.
El gremio farmacéutico enfrenta una presión insostenible, con una deuda total en el segundo trimestre de 2025, del sistema que toca los $4,2 billones, de los cuales el 35,3% corresponde a cartera vencida. Informes de AFIDRO señalan que la Nueva EPS es el actor con mayor morosidad, acumulando pasivos por $9,3 billones hacia abril de 2025, lo que equivale al 28,5% de toda la deuda de las EPS, situación que amenaza con colapsar la cadena de suministro de insumos médicos en el país.
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