
El Gobierno Nacional decretó un incremento sustancial en el arancel de importación para el vidrio flotado incoloro, materia prima esencial para la construcción, los acabados arquitectónicos, la industria automotriz y la transformación de vidrios de seguridad. La medida, contenida en el Decreto 636 del 26 de junio de 2026, eleva la tarifa del 10,0 % al 35,0 % para las compras externas provenientes de países con los que Colombia no tiene acuerdos comerciales vigentes, y tendrá una vigencia de cinco años. La disposición cobija las subpartidas arancelarias 7005.29.10.00 y 7005.29.90.00, correspondientes específicamente al vidrio flotado incoloro como insumo, sin afectar productos transformados aguas abajo como los espejos. Con esta decisión, el Ejecutivo busca restablecer condiciones de competencia leal frente a un flujo importador que, según las autoridades, ha presionado los indicadores de la industria manufacturera nacional durante los últimos años.
Vidrio y Derivados: análisis y cifras
De acuerdo con el diario Portafolio, la decisión se fundamentó en una recomendación del Comité de Asuntos Aduaneros, Arancelarios y de Comercio Exterior (Triple A), que analizó el comportamiento importador entre 2022 y 2025 y evidenció un incremento considerable y progresivo de las compras externas provenientes de mercados sin tratado comercial con Colombia. El reporte técnico advirtió que dichas importaciones ingresaron a precios ostensiblemente bajos frente a los costos promedio de abastecimiento internacional, generando distorsiones competitivas que afectaron los indicadores de la industria local. Las cifras oficiales dimensionan la magnitud del fenómeno: durante 2025 ingresaron al país 124.818,8 toneladas de vidrio flotado incoloro, y en lo corrido de 2026, con corte a abril, la cifra ya sumaba 40.250,1 toneladas adicionales, para un acumulado de 165.068,9 toneladas en apenas dieciséis meses de referencia.
El Ministerio de Comercio, Industria y Turismo defendió la medida como una herramienta de protección al empleo formal y al tejido empresarial local. La ministra, Diana Marcela Morales, explicó que el objetivo es preservar y desarrollar las capacidades productivas nacionales, restablecer condiciones de competencia leal y fortalecer los encadenamientos industriales del país. La cartera subrayó que detrás de cada empresa protegida hay trabajadores, familias y territorios que dependen de esta cadena de valor, por lo que la salvaguardia busca dar estabilidad a un insumo considerado estratégico en múltiples eslabones productivos, desde la edificación y los acabados arquitectónicos hasta la fabricación de parabrisas y vidrios de seguridad para el parque automotor. El sector de la construcción, que ya enfrenta presiones de costos por el arancel del 35,0 % impuesto meses atrás al acero, será uno de los más sensibles al nuevo gravamen sobre este insumo transversal.
Para Sectorial, la salvaguardia al vidrio flotado incoloro se inserta en una estrategia arancelaria más amplia del Gobierno saliente, que en los últimos meses también incrementó tarifas para el acero, la baldosa cerámica y otros insumos industriales, todos bajo el argumento de frenar importaciones a bajo costo desde países sin TLC, principalmente asiáticos. El patrón es consistente: el Comité Triple A identifica un crecimiento acelerado de compras externas con precios decrecientes, y el Gobierno responde con un arancel techo del 35,0 % durante periodos de varios años, replicando la fórmula ya aplicada al sector siderúrgico.
Para la cadena de construcción y la industria automotriz, el efecto inmediato será un encarecimiento parcial de un insumo transversal, en un momento en que ambos sectores ya acumulan presiones de costos por medidas similares. El reto de fondo será verificar si la producción nacional de vidrio flotado tiene capacidad real de sustituir un volumen que superó las 165.000 toneladas en año y medio, sin generar cuellos de botella de abastecimiento ni trasladar sobrecostos al consumidor final en vivienda y vehículos. La transición de gobierno prevista para agosto añade una capa adicional de incertidumbre sobre la continuidad y eventual revisión de esta política proteccionista, un factor que las empresas importadoras y transformadoras del vidrio deberán monitorear de cerca en los próximos meses.
Para monitorear el impacto de esta y otras medidas arancelarias sobre las cadenas de construcción, automotriz y manufactura, consulte el Índice de Desempeño Sectorial y los Reportes EXIM de Sectorial, y participe en los Foros Sectoriales donde se analizan en detalle las tendencias de comercio exterior que definen la competitividad industrial del país.
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