Durante 2025, el sector de telecomunicaciones en Colombia ha mostrado un comportamiento de recuperación y profunda transformación. La industria retoma una senda de crecimiento económico, impulsada fundamentalmente por la inversión masiva en la dupla tecnológica de 5G y fibra óptica, que responde a una demanda de datos en crecimiento. Sin embargo, el dinamismo coexiste con una intensa presión competitiva en los segmentos maduros, como la telefonía móvil, donde la alta portabilidad y la “comoditización” de la voz reducen los ingresos tradicionales.
En respuesta, los operadores aceleran su evolución estratégica, pasando de ser meros proveedores de conectividad a convertirse en agregadores de servicios digitales, una táctica clave para retener clientes y asegurar la rentabilidad en un mercado competitivo.
