Durante 2024, el sector de telecomunicaciones en Colombia mostró crecimiento en accesos a internet móvil y fijo, pero enfrentó un estancamiento en ingresos y alta competencia. Los servicios de internet representaron más del 70,0 % de los ingresos del sector, mientras la telefonía fija y móvil continuó perdiendo relevancia. Aunque Claro mantuvo utilidades, sus ganancias disminuyeron un 10,9 %, y otras empresas como Telecall enfrentaron dificultades financieras.
Artículos Especiales: análisis y cifras
La expansión del tráfico de internet móvil (+10,1 %) contrasta con la caída de ingresos en telefonía móvil (-1,9 %), reflejando la transformación hacia servicios digitales. La adopción de 5G, el despliegue de redes de fibra óptica y el avance en inteligencia artificial son claves para la evolución del sector, aunque retos como los altos costos de espectro, la carga fiscal y la fragmentación de infraestructura limitan su potencial de crecimiento.
La fragmentación del mercado colombiano se acentúa con la presencia de operadores regionales y locales que disputan cuota de mercado frente a los dominantes. La inversión en infraestructura de fibra óptica ha alcanzado niveles históricos, impulsada por la demanda de conectividad en zonas urbanas y la necesidad de mejorar velocidades. Sin embargo, la regulación tarifaria y la presión competitiva limitan los márgenes operacionales, generando un entorno desafiante para la rentabilidad sostenida del ecosistema.
Para las empresas del sector, la supervivencia dependerá de la capacidad de diversificación hacia servicios de valor agregado y la eficiencia operacional. Aquellos operadores que logren integrar soluciones tecnológicas como edge computing, IoT y ciberseguridad podrán diferenciarse en un mercado saturado. La consolidación mediante fusiones estratégicas emerge como alternativa para reducir costos y optimizar inversiones, mientras que la innovación en modelos de negocio resulta fundamental para contrarrestar la erosión de ingresos tradicionales.
