El sector porcícola colombiano consolidó su expansión productiva al cierre de 2025, alcanzando un volumen total de 663.875 toneladas de carne, cifra que representa un crecimiento del 9,1 % frente al año inmediatamente anterior. Dicha dinámica positiva va de la mano con una transformación estructural en los hábitos alimenticios de los hogares, evidenciada en que el consumo per cápita se triplicó en los últimos 15 años, pasando de 4,8 kilogramos en 2010 a un récord de 15,8 kilogramos por persona. Tal comportamiento ratifica a esta actividad como un componente esencial en la canasta de proteínas y un motor clave para la economía rural.
Según Portafolio, la oferta nacional presenta una marcada concentración geográfica, donde los departamentos de Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca, Meta y Risaralda agrupan el 90,0% de la producción total del país. Esta focalización regional ha permitido articular la inversión en infraestructura y capacidad instalada para responder a la creciente demanda interna, operando actualmente con 69 plantas de beneficio y 5.181 granjas que sostienen el abastecimiento continuo del mercado. La evolución del gremio lo posiciona como un indicador fundamental para medir el desempeño del agro y su relación con el consumo masivo.
La dimensión económica de la industria se refleja en un robusto inventario animal que cuenta con 379.947 hembras de cría y más de 9,5 millones de cerdos de levante y ceba, garantizando una alta capacidad operativa y una generación relevante de empleo en el campo. Jeffrey Fajardo, presidente de PorkColombia, destaca que estos resultados confirman que la porcicultura no es solo una actividad coyuntural, sino un eje estructural del sistema alimentario nacional, dejando una base sólida para las proyecciones de 2026 en términos de crecimiento productivo y abastecimiento de proteína animal.
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