La temporada de Semana Santa reafirmó su importancia para la dinámica comercial en Colombia, registrando un volumen superior a los 12 millones de operaciones electrónicas. Dicho comportamiento generó una facturación que sobrepasó los $1,4 billones, evidenciando un crecimiento del 26,5 % frente al mismo periodo del año anterior. El repunte del consumo obedeció fundamentalmente a la alta movilidad de viajeros hacia diversos destinos turísticos, dinamizando el gasto en categorías esenciales como la alimentación, el transporte y el esparcimiento fuera del hogar.
Respecto a los medios de pago, las tarjetas débito mostraron un desempeño sobresaliente al crecer un 37,0 % y representar el 34,0 % de la facturación total, mientras que las crédito concentraron el 66,0 % restante con un avance del 22,0 %. Tales cifras reflejan un cambio progresivo en las preferencias de los compradores, quienes optan cada vez más por utilizar sus recursos disponibles de forma inmediata.
Las compras en puntos físicos mantuvieron su protagonismo al aportar el 79,0 % del total facturado, logrando un incremento del 27,0 %. A nivel regional, Bogotá lideró la participación nacional con un 23,0 %, seguida por Medellín con el 6,0 % y Cartagena con el 3,0 %. Sin embargo, al analizar exclusivamente el gasto realizado por extranjeros, Cartagena ocupó el primer lugar con un 58,0 %, demostrando su innegable atractivo turístico internacional. El notable incremento del 34,0% en las operaciones con tarjetas confirma la capacidad del ecosistema financiero para responder eficientemente a los altos picos de demanda.
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