La estabilidad energética de Colombia se encuentra en una zona de alta tensión tras la solicitud de Canacol Energy ante un tribunal en Canadá para cancelar sus contratos de suministro de gas natural. Esta decisión, tomada en el marco de su reorganización financiera, ha encendido las alarmas en el sector debido al posible impacto en el abastecimiento nacional y la estabilidad de los precios. La incertidumbre surge en un momento de baja producción local, donde la desaparición de acuerdos de largo plazo obliga a los consumidores a buscar alternativas en un mercado con oferta restringida.
Gas: análisis y cifras
De acuerdo con el diario Portafolio, analistas y expertos como el exministro Amylkar Acosta advierten que esta situación podría derivar en un apagón eléctrico, dado que el país depende del respaldo de la generación térmica, la cual requiere gas para operar. Al ser Canacol el segundo proveedor más importante después de Ecopetrol, con el 17,0% del mercado, su incumplimiento dejaría un vacío difícil de suplir, considerando que la planta regasificadora de Cartagena opera actualmente al límite de su capacidad. Además, se prevé que el gas disponible se comercialice en el mercado diario a precios significativamente más altos.
La crisis de la compañía se atribuye a una disminución sostenida en la producción por el agotamiento de yacimientos y resultados exploratorios deficientes. Mientras la Superintendencia de Sociedades en Colombia aclara que no hay una solicitud formal local y que cualquier decisión canadiense debe ser validada en el país, el mercado enfrenta una presión adicional por el fenómeno de El Niño. Por ahora, los grandes consumidores y distribuidoras analizan las implicaciones jurídicas de una medida que pone en riesgo el suministro de gas para la industria, el comercio y los hogares colombianos.
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