En Colombia, el consumo per cápita de pan alcanza los 22 kilogramos anuales, ubicando al país en el puesto 31 a nivel mundial, de acuerdo con datos de la Asociación Nacional de Fabricantes de Pan (Adepan). Sin embargo, el consumo de pan en Colombia ha caído un 30% en 2024, según la Cámara del Trigo de la ANDI, debido a factores como los impuestos a alimentos ultraprocesados que afectan productos como galletas y pastelería. Estos impuestos, que han pasado de una tarifa del 10% en 2023 a un 15% en 2024 y subirá a 20% para 2025, representan una presión en los costos.
Industria Panificadora: análisis y cifras
De acuerdo con el diario La República, en el mercado local, las dos principales empresas de la industria panificadora reflejan tendencias mixtas. Bimbo de Colombia, con ingresos de $1,25 billones en 2023, creció 6,1% frente al 2022, pero reportó pérdidas por $40.815 millones. Levapan, fundada en 1953, registró ingresos de $766.454 millones, creciendo 5,9% y reportando utilidades de $3.050 millones.
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La contracción del consumo refleja un cambio estructural en los hábitos de compra de los colombianos. Más allá de los impuestos, factores como la inflación acumulada, la reducción del poder adquisitivo y la migración hacia productos alternativos de menor precio han fragmentado el mercado. Pequeñas panificadoras artesanales y marcas de distribución han ganado participación, desafiando el dominio histórico de los grandes fabricantes y evidenciando una polarización en la demanda.
Para las empresas del sector, la situación plantea un dilema crítico: mantener márgenes con aumentos de precios riesgosos o absorber presiones de costos. Levapan demuestra viabilidad operativa pese al entorno, mientras Bimbo enfrenta desafíos estructurales reflejados en pérdidas. La estrategia competitiva se desplaza hacia innovación en portafolio, optimización de cadenas de suministro y reposicionamiento en segmentos menos gravados.