La nueva reforma laboral podría generar la pérdida de más de 15.000 empleos formales en el sector de alojamiento y restaurantes, lo que representaría una caída del 4,5 % en su ocupación.
Restaurantes: análisis y cifras
Según un informe de la Dirección de Investigaciones Económicas de Bancolombia, se estima que la reforma, sancionada en junio de 2025, incrementará los costos laborales del sector en un 8,1 %. A nivel general, el aumento promedio para toda la economía sería del 7,6 %, lo que podría elevar la tasa de desempleo nacional hasta un 11,0 % para 2026.
La ley modifica aspectos claves que impactan directamente a este sector, como la ampliación de la jornada nocturna, que ahora inicia a las 7:00 p.m., y el aumento progresivo del recargo por trabajo en domingos y festivos, que llegará al 100 % en 2027. Estas medidas afectan de manera significativa las operaciones de hoteles y restaurantes, que dependen de jornadas extendidas y trabajo en fines de semana.
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El sector de alojamiento y restaurantes en Colombia ha experimentado una recuperación gradual post-pandemia, consolidándose como uno de los principales generadores de empleo con aproximadamente 335.000 trabajadores formales. Sin embargo, su vulnerabilidad se evidencia en márgenes operativos reducidos, típicamente entre 5% y 8%, que limitan su capacidad de absorber incrementos de costos. Las pequeñas y medianas empresas, que representan el 87% del sector, enfrentan presiones adicionales por su menor poder de negociación con proveedores y limitado acceso a financiamiento para adaptarse a nuevas obligaciones laborales.
Las implicaciones de la reforma laboral generarán estrategias diferenciadas según el tamaño empresarial. Mientras grandes cadenas hoteleras podrán redistribuir costos mediante ajustes de precios y servicios, pymes deberán optar entre reducción de plantilla, automatización selectiva o salida del mercado formal. Se anticipa una aceleración de la informalización laboral en segmentos de baja complejidad operativa, contrarrestando los objetivos de formalización del gobierno y generando presiones adicionales en la competitividad regional del turismo.