Colombia, desde el Banco de la República, tiene fijada una meta de inflación del 3%, en un rango del 2% al 4%; este nivel permite cumplir los objetivos de crecimiento económico del país sin afectar el costo de vida de las personas. Sin embargo, en 2021 la inflación fue del 5,62%, en 2022 del 13,1%, en 2023 del 9,28% y se estima que para 2024 sea de 6,2%. Incluso 2025 podría ser el quinto año sin cumplir la meta, con un 4%.
Banca y Fintech: análisis y cifras
Las presiones inflacionarias han impactado significativamente las decisiones de política monetaria del Banco de la República, llevando a ciclos de alza en tasas de interés que han encarecido el crédito para personas y empresas. Esta dinámica ha afectado la rentabilidad de intermediarios financieros y ha reducido la demanda de productos crediticios tradicionales, incentivando la búsqueda de soluciones alternativas en el ecosistema fintech colombiano.
Para el sector financiero, la persistencia de inflación por encima de la meta genera incertidumbre en la proyección de márgenes netos y aumenta los riesgos crediticios. Las entidades bancarias han debido fortalecer sus provisiones y ajustar estrategias de colocación, mientras que fintechs y plataformas digitales ganan tracción al ofrecer productos más accesibles, reflejando una transformación estructural en la intermediación financiera del país.