El Ministerio de Minas y Energía expidió la Resolución 40163 para permitir que las plantas de generación térmica comercialicen gas natural importado en el mercado secundario, siempre que el insumo no sea requerido para producir electricidad. La medida transitoria, vigente durante seis meses, busca ampliar la oferta del hidrocarburo frente a una creciente dependencia de las compras externas, las cuales representan actualmente el 25,0% de la demanda nacional. Semejante normativa permite optimizar la infraestructura instalada y mitigar los impactos tarifarios derivados de las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente.
Según el diario La República, las instalaciones de regasificación del país han registrado una subutilización que oscila entre el 29,0% y el 53,0% en lo corrido del año. Con el reciente lineamiento, el Gobierno habilita la totalidad de los 400 millones de pies cúbicos de capacidad para fortalecer el abastecimiento del mercado interno. Para concretar las operaciones, complejos como Termobarranquilla (Atlántico), Termoflores (Atlántico) y Termocandelaria (Bolívar) deberán declarar las cantidades a negociar mediante contratos nuevos que garanticen respaldo físico, suministro ininterrumpido y firmeza operativa.
Complementariamente, la mayor disponibilidad del recurso fósil abre la posibilidad para que las centrales térmicas reemplacen su combustible principal por gas licuado del petróleo, asumiendo que el cambio resulte técnica y económicamente viable sin afectar obligaciones previas. El consumo actual de dicho energético alternativo alcanza las 67.000 toneladas mensuales, de las cuales el 47,0% corresponde a importaciones y el 53,0% a producción nacional. Tal esquema regulatorio blinda la prestación del servicio público y asegura la estabilidad del sector frente a la volatilidad de los precios internacionales.
También te puede interesar: Producción de gas se desplomó un 18,0 % en 2025