
El futuro de la cotización por horas a la seguridad social volvió a tomar protagonismo en el debate laboral colombiano, justo cuando el país se prepara para el relevo de gobierno. La Ley 2466 de 2025, sancionada el 25 de junio de ese año por el presidente Gustavo Petro, incorporó en su artículo 34 un mecanismo de cotización parcial dirigido a microempresas, hogares y trabajadores independientes, que permite realizar aportes a salud, pensión y riesgos laborales de manera proporcional al tiempo efectivamente trabajado, computados en semanas al finalizar cada mes. La misma norma fijó un plazo de seis meses para que el Gobierno expidiera la reglamentación necesaria para poner en marcha el esquema, término que ya se cumplió hace más de medio año sin que el mecanismo entre en operación real. Con la posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella prevista para el 7 de agosto de 2026, la tarea de reglamentar, o de reformular, este esquema recaerá sobre la nueva administración, en medio de una fuerte tensión política sobre el verdadero alcance de la medida.
Industria: análisis y cifras
Según el diario Portafolio, la reforma laboral prioriza la aplicación del esquema en ocho sectores donde son frecuentes las jornadas parciales y los ingresos variables: hotelería, restaurantes, bares, agricultura, turismo, transporte, droguerías y farmacias. El mismo medio precisa que los aportes proporcionales podrán realizarse incluso cuando los ingresos mensuales sean inferiores a un salario mínimo, y que la norma excluye expresamente su aplicación en actividades que correspondan a una vinculación de tiempo completo, labor de vigilancia que quedó en cabeza de la Unidad de Gestión Pensional y Parafiscal (UGPP). Además de la cotización parcial, el mismo artículo 34 dejó pendiente la reglamentación del Programa de Empleo Nocturno (PEN), concebido para incentivar la contratación en ciudades con actividad económica permanente durante las 24 horas, un desarrollo normativo que, según Portafolio, tampoco ha sido expedido más de un año después de la sanción de la ley.
El abogado Charles Chapman, integrante del equipo de empalme del presidente electo en materia laboral, confirmó a Valora Analitik que el nuevo Gobierno evalúa expedir decretos que activen la cotización por horas apoyándose en los artículos ya aprobados por el Congreso para microempresas, contratos especiales e independientes, con el argumento de que ampliaría la formalización de trabajadores como empleadas domésticas y jóvenes con empleos de corta duración. Sin embargo, el actual ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, advirtió que la reforma laboral no incluyó la contratación ni la cotización por horas como tal, y señaló que el esquema vigente solo contempla la cotización a tiempo parcial computada por semanas para actividades inferiores a un mes o con ingresos por debajo del mínimo. El funcionario alertó que convertir la hora en la unidad base de contratación podría fragmentar los ingresos de los trabajadores y dificultar la acumulación de semanas necesarias para acceder a una pensión, lo que deja en evidencia que el debate sobre el alcance de la reglamentación seguirá siendo uno de los principales puntos de fricción entre el Gobierno saliente y el entrante en materia laboral.
Desde Sectorial se considera que la discusión sobre la cotización por horas expone una tensión estructural del mercado laboral colombiano: la necesidad de formalizar a la porción de ocupados que hoy permanece fuera del sistema, frente al riesgo de precarización que representa fragmentar la contratación en unidades más pequeñas. Como lo evidenció nuestro análisis de la Ley 2466 de 2025, la informalidad laboral se ubicó en 55,1% del total de ocupados durante el último trimestre disponible, con mayor exposición en sectores de servicios y comercio, justamente los priorizados para la cotización parcial. Que la reglamentación lleve más de un año de atraso genera incertidumbre jurídica para sectores intensivos en mano de obra parcial, como comercio, turismo y servicios de alimentación, que ya vienen absorbiendo el costo del aumento del recargo dominical y de la reducción de la jornada laboral a 42 horas semanales. Para las microempresas y hogares empleadores, la falta de reglas claras dificulta la planeación de nómina y deja un vacío normativo que no protege plenamente al trabajador ni ofrece seguridad jurídica al empleador. El desenlace de este pulso, entre la flexibilización que promueve el gobierno entrante y las garantías que defiende el saliente, será determinante para la velocidad de formalización laboral del país durante 2026 y 2027.
Para profundizar en el impacto de la reforma laboral sobre los costos, la informalidad y la productividad de los sectores más expuestos a la contratación parcial, consulte la matriz de empleo Sectorial de Sectorial y participe en nuestros Foros Sectoriales, donde se analizan en detalle las implicaciones regulatorias y laborales para la toma de decisiones empresariales.
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