En cuanto a inversión, las Mipymes se han enfocado en generar nuevas capacidades para su talento humano, desarrollar nuevos productos y mejorar procesos; sin embargo, han descuidado el acceso a tecnología y CAPEX.
Banca y Fintech: análisis y cifras
Este enfoque refleja una brecha estructural en el tejido empresarial colombiano. Según el DANE, las Mipymes representan el 99.9% de las empresas del país, pero su inversión en tecnología apenas alcanza el 8% del total de sus gastos de capital. Instituciones como Bancóldex y la ANDI han identificado que la capacitación, aunque crucial, no compensa el rezago digital que enfrenta este segmento frente a competidores internacionales en contextos de mayor integración comercial.
Las implicaciones para el sector financiero son significativas. Las entidades de crédito y plataformas fintech deben replantearse sus estrategias de acompañamiento, ofreciendo soluciones integradas que combinen financiamiento para tecnología con programas de capacitación. Este desajuste entre inversión en talento y rezago tecnológico limita la productividad y competitividad de las Mipymes, generando riesgo crediticio y restringiendo el crecimiento del mercado de intermediación financiera digital en segmentos clave.