La reconstrucción posterior al terremoto del 10 de agosto comienza a reflejarse en las proyecciones del mercado siderúrgico colombiano. La Cámara Colombiana del Acero (Camacero) estima que el consumo aparente, indicador que suma la producción local y las importaciones de acero terminado, cerraría 2026 en poco más de 3,9 millones de toneladas, un 7,1% más que en 2025, y alcanzaría 4,2 millones en 2027, con un crecimiento de 9,3%. Sin el efecto del sismo, el consumo del próximo año habría sido de 4,0 millones de toneladas, un avance de 4,5%, menos de la mitad del que se proyecta ahora.
Hierro y Acero: análisis y cifras
Las obras de vivienda, vías, colegios y centros de salud sumarían cerca de 173.000 toneladas de demanda adicional en 2027, de las cuales 70,0% serían productos largos, como barras, alambrón y perfiles, 25,0% planos y 5,0% tubos. Ese impulso compensaría parcialmente el freno de las tasas de interés, que el gremio calcula en 34.000 toneladas menos de consumo en 2027, concentradas en láminas (27.000 toneladas) y, en menor medida, en productos largos (7.000 toneladas).
Según La República, Camacero construyó su estimación a partir del costo de $30,0 billones que calculó el Gobierno para la reconstrucción, y de la participación del acero en las obras: entre 4,0% y 8,0% del costo de las edificaciones y entre 8,0% y 12,0% del de la infraestructura. Con esos parámetros, el gremio proyectó una demanda de unas 577.000 toneladas entre 2027 y 2029, en un rango de 355.000 a 1,2 millones, y asumió que 30,0% de las obras se ejecutaría en 2027, lo que ubicaría el consumo de ese año entre 4,2 y 4,4 millones de toneladas.
Sin embargo, el mayor consumo no se traduciría en más producción nacional: la oferta local se mantendría estable en cerca de 100.000 toneladas mensuales, por lo que el crecimiento normal del mercado y la reconstrucción se cubrirían sobre todo con acero importado. Las importaciones llegarían a 3,04 millones de toneladas en 2027, un alza de 13,3%, y representarían 71,0% del consumo, frente a 69,7% este año. Los productos planos concentrarían cerca de 67,0% de esas compras, mientras que los largos crecerían 49,0% entre 2025 y 2027, impulsados por la vivienda.
La capacidad de respuesta de la industria ya había sido discutida. En agosto, Daniel Rey Suárez, director de la Cámara Colombiana de Productores de Acero de la Andi, advirtió que la reconstrucción podría exigir 50,0% adicional a la producción actual y estimó en más de 2 millones de toneladas el acero necesario, con un valor de entre $7,0 billones y $7,5 billones, de acuerdo con La República. A esto se suma un frente de política comercial: según Forbes Colombia, PazdelRío pidió mantener el arancel de 35,0% al alambrón importado de países sin tratado de libre comercio, medida que vence tras dos años de vigencia.
Esa siderúrgica indicó que el alambrón representa 40,0% de su producción y cerca de 50,0% del volumen comercializado en el país. Camacero, por su parte, propuso exigir el cumplimiento del Reglamento Colombiano de Construcción Sismo Resistente en cada proyecto, diseñar líneas de financiación preferencial para hogares damnificados y coordinar inventarios, puertos y transporte entre productores e importadores.
Para Sectorial el dato de fondo no es cuánto acero demandará la reconstrucción, sino quién lo abastecerá. Con una producción local estable en cerca de 100.000 toneladas mensuales y 173.000 toneladas adicionales de demanda en 2027, el impulso de las obras se traduciría sobre todo en importaciones, lo que limita el beneficio para las siderúrgicas nacionales y traslada la presión a la balanza comercial.
La diferencia entre la estimación de Camacero (577.000 toneladas hasta 2029) y la de la Andi (más de 2 millones) indica que el margen de incertidumbre es amplio y depende del alcance real de las obras y de su calendario de ejecución. A ello se suma la decisión sobre el arancel al alambrón, que definirá qué parte de la demanda de acero largo, el de mayor uso en vivienda, podrá atender la industria local. Para constructores, ferreteros y distribuidores, el mensaje es planear con escenarios de abastecimiento y de costos, pues el ritmo de ejecución y el costo del crédito serán las variables que determinen el consumo de 2027.
Para seguir el comportamiento del consumo de acero, las importaciones y su efecto sobre la construcción y la industria, consulte el Índice de Desempeño Sectorial, los Reportes EXIM, los Informes Sectoriales y participe en los Foros Sectoriales de Sectorial.
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Fuentes consultadas:
- La República (26 oct 2026): Reconstrucción por el sismo llevaría consumo de acero a 4,2 millones de toneladas en 2027 (cifras de Camacero)
- La República (19 ago 2026): Solo el acero que requiere recuperar la vivienda necesita hasta $7,5 billones (declaraciones de Daniel Rey Suárez, Andi)
- Forbes Colombia (19 oct 2026): PazdelRío pide mantener arancel del 35% al alambrón importado de China y Rusia
