El sector de combustibles en Colombia cerró el primer semestre de 2026 con señales mixtas. El valor agregado de la refinación de petróleo y mezcla de combustibles creció 6,0% entre enero y junio de 2026, con respecto al mismo periodo del año anterior, revirtiendo dos años de contracción, mientras el Producto Interno Bruto (PIB) de minas y canteras (petróleo, carbón y otros minerales) creció 4,2% en el segundo trimestre de 2026, impulsado por el carbón (+4,9%) y otros minerales (+15,4%), el subsector de petróleo y gas natural cayó 2,6% por la declinación natural de los campos maduros, agravada por problemas operativos puntuales en el Valle Inferior del Magdalena y el campo Índico (Meta), según la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH). El consumo de gasolina motor extra se disparó 26,0% entre enero y julio, muy por encima del 3,0% de la gasolina corriente, en parte por el avance de vehículos eléctricos e híbridos. Los precios subieron de forma escalonada tras el ajuste de febrero, mientras el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) enfrenta un déficit proyectado entre $6 y $14 billones para 2026. El fenómeno de El Niño podría elevar 30,0% la demanda de diésel para generación térmica, y gremios del sector proyectan que las importaciones cubrirían la mitad de la gasolina consumida hacia el final de la década. El nuevo Gobierno, posesionado el 7 de agosto de 2026, deberá definir su hoja de ruta sobre subsidios, importaciones y seguridad energética.

