El sector siderúrgico colombiano transita en el primer trimestre de 2026 hacia una fase de ajuste con señales mixtas. La producción se recupera 6,6% tras desplomarse 9,9% en 2025, impulsada por la incipiente reactivación de la construcción y por las salvaguardias arancelarias; sin embargo, las ventas reales caen 12,8% y las exportaciones se contraen 50,9%, mientras las importaciones repuntan 14,0%. Esta divergencia revela una recuperación de oferta aún no validada por la demanda, en un mercado deficitario que importa entre 40,0% y 50,0% de su consumo y enfrenta la sobreoferta mundial de acero, superior a 700 millones de toneladas y liderada por China. El encarecimiento del gas natural, el alza del salario mínimo y los mayores fletes comprimen los márgenes. Para 2026 se proyecta un crecimiento moderado, de entre 2,0% y 3,0%, orientado al ajuste y la consolidación más que a la expansión.

