El Ministerio de Minas y Energía derogó los actos administrativos que delimitaban los 15 Distritos Mineros Especiales para la Diversificación Productiva, una figura que abarcaba 5.340.192 hectáreas, equivalentes al 5,0% del territorio nacional. La decisión quedó consignada en la Resolución 40579 del 22 de octubre de 2026 y fue comunicada por la cartera el 24 de octubre. Las delimitaciones se extendían por 11 departamentos (Antioquia, Boyacá, Cauca, Cesar, Chocó, Córdoba, Huila, La Guajira, Nariño, Norte de Santander y Valle del Cauca) y por el litoral Pacífico.
Minero: análisis y cifras
El primer distrito se había establecido en 2024 mediante la Resolución 40436, y los otros 14 distritos se declararon durante 2026, por lo que la figura llevaba pocos meses de vigencia en buena parte de las zonas cobijadas. Según la cartera, la figura buscaba articular la actividad minera con la diversificación productiva de las regiones, pero no alcanzó los resultados que justificaban mantenerla.
Según el diario Portafolio, la resolución ordena a la Agencia Nacional de Minería y a las dependencias competentes del Ministerio actualizar en un plazo de 30 días el Catastro Minero Colombiano, de modo que desaparezcan las capas geográficas y las restricciones asociadas a los polígonos de los distritos. El diario precisa que la medida empezará a regir al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial y que el proyecto estuvo abierto a observaciones ciudadanas entre el 3 y el 18 de septiembre de 2026. También aclara que la derogatoria no deja las 5,3 millones de hectáreas libres de regulación, pues las demás normas mineras, ambientales y territoriales de cada zona conservan su vigencia.
Respecto a los derechos existentes, los títulos mineros vigentes y las solicitudes de concesión en trámite continúan bajo la Ley 685 de 2001, al igual que los derechos adquiridos, los actos en firme y los compromisos de consulta previa protocolizados en el Bajo Cauca antioqueño y el Norte del Cauca. Así, la derogatoria no altera por sí sola la situación jurídica de quienes ya cuentan con derechos. La medida tampoco equivale a la aprobación automática de nuevos proyectos ni de actividades que requieran otros permisos.
El Ministerio justificó la decisión en la ausencia de resultados verificables en diversificación productiva, reconversión laboral, industrialización y calidad de vida, más de dos años después de la primera delimitación. Según El Colombiano, la cartera agregó que los planes estratégicos de gestión no se formularon ni se adoptaron, que las resoluciones no fijaban vigencia, extensión máxima ni reglas de transición, y que se expidieron sin concertación con gobernadores y alcaldes ni armonización con los planes de ordenamiento territorial.
La ministra María Nohemí Arboleda sostuvo que la figura se usó para sustituir la minería y frenó la inversión y la exploración, mientras la entidad planteó que “diversificar es sumar, no restar”. Fenalcarbón celebró la derogatoria y que Juan Camilo Nariño, presidente de la Asociación Colombiana de Minería, la calificó como un regreso de la confianza a los territorios y al sector, con efectos esperados en el empleo. El Ministerio anticipó que seguirá apoyando la formalización, la asistencia técnica a la pequeña y mediana minería y las acciones contra la extracción ilícita, y que trabajará con las regiones mineras en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030.
Desde Sectorial consideramos que la derogatoria modifica sobre todo las señales para el inversionista y la información oficial, más que las condiciones de fondo de cada territorio. Retirar las capas del Catastro Minero elimina una restricción cartográfica que, según el Ministerio, generaba incertidumbre jurídica sobre el 5,0% del territorio, pero la propia resolución aclara que las normas ambientales y territoriales siguen vigentes, de modo que la apertura efectiva de proyectos dependerá de licencias, consultas y permisos. El plazo de 30 días para actualizar la cartografía será la primera prueba de ejecución institucional. Conviene, además, separar el anuncio de los resultados: el Gobierno busca reactivar la exploración y la formalización, pero esos efectos solo podrán medirse cuando se conozcan nuevas solicitudes y títulos en las zonas liberadas. Para regiones como Nariño, Cauca o el Bajo Cauca, el reto estará en que la concertación territorial que el Ministerio echó de menos en los distritos se refleje en el nuevo Plan Nacional de Desarrollo.
Para seguir el comportamiento del sector minero: consulte el Informe Sectorial Minero, con resultados financieros de las principales empresas del sector; el Índice de Desempeño Sectorial, para medir su evolución; y los Foros Sectoriales, donde se analizan las decisiones regulatorias que afectan al sector.
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