- Este año, la economía global crecería a niveles del 3,1 %, para 2027 estaría en 3,4 %. Niveles por debajo del 3,5 % promedio registrado antes de 2020.
- El Banco Mundial estima que la expansión de este año será sólo el 2,5 % y para 2027 no superará el 2,8 %.
La economía mundial avanza por un estrecho corredor marcado por dos fuerzas contrapuestas. Por un lado, persisten severas tensiones geopolíticas que generan fricciones inflacionarias recurrentes en los mercados de energía y transporte. Por otro, se desarrolla un ciclo de expansión tecnológica y de productividad impulsado por la rápida adopción de la inteligencia artificial. La interacción de estos factores ha generado una clara divergencia en el crecimiento y en la estabilidad de precios a escala global, con efectos desiguales entre las economías avanzadas, que aprovechan mejor la vanguardia tecnológica, y los mercados emergentes, más expuestos al endurecimiento de las condiciones financieras internacionales.
Artículos Especiales: análisis y cifras
En este contexto, el Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta que la economía mundial crecerá 3,1% en 2026 y 3,4% en 2027. Aunque estas cifras reflejan cierta capacidad de resistencia, continúan por debajo del promedio histórico de 3,5% observado antes de la pandemia. El Banco Mundial, por su parte, mantiene una visión más cautelosa y estima una expansión global de apenas 2,5% para este año. Estas proyecciones evidencian una brecha cada vez más profunda: mientras algunos países logran capitalizar con fuerza las mejoras de productividad asociadas a la inteligencia artificial, otros enfrentan las consecuencias del agravamiento del conflicto en Oriente Medio.
A ello se suman riesgos adicionales que podrían limitar una recuperación más sólida. Instituciones como Oxford Economics advierten que la volatilidad de los precios del petróleo, la reaparición de tensiones comerciales y las posibles disrupciones en las cadenas de suministro tecnológico representan amenazas relevantes para la estabilidad económica global. En conjunto, el panorama internacional sigue definido por una combinación de resiliencia moderada, crecimiento desigual y alta vulnerabilidad frente a choques externos.
La economía de Estados Unidos proyecta un crecimiento del 2,2% para 2026, impulsada por la inversión corporativa en tecnología y su autonomía energética. En contraste, la Zona Euro prevé un avance anémico del 0,8%, afectada por la debilidad del sector manufacturero y su vulnerabilidad ante los precios de la energía importada. Por su parte, sorprenden las proyecciones de crecimiento de países asiáticos como Taiwán, Corea del Sur, Tailandia y Malasia, con tasas que promedian el 4,4% impulsados casi que exclusivamente por los pedidos de hardware relacionado con la inteligencia artificial. Por el contrario, los países emergentes importadores de energía con baja participación en redes de valor agregado enfrentan estancamiento económico, vulnerabilidad en sus balanzas de pagos y un aumento en su riesgo soberano.

Cifras: Banco Mundial. Elaboración: Sectorial
