La reelección de Luiz Inácio Lula da Silva en la segunda vuelta del 25 de octubre abre una nueva etapa para el comercio entre Colombia y Brasil, en un momento en que las exportaciones industriales colombianas ya muestran dinamismo. Entre enero y agosto de 2026, las ventas colombianas a ese mercado sumaron US$1.451,7 millones, con un aumento de 22,1% frente al mismo periodo de 2025. Solo en bienes no minero-energéticos, las ventas llegaron a US$880,1 millones (21,9% más), lo que ubica a Brasil como tercer destino de esa canasta, con 5,2% del total. En todo 2025, las exportaciones totales a ese país fueron de US$1.896,3 millones, 1,6% menos que en 2024.
Industria: análisis y cifras
Entre los productos que impulsaron el avance de 2026, el polipropileno creció 65,5%, el aceite de palma en bruto 60,9%, las hullas térmicas 57,9% y el policloruro de vinilo (PVC) 24,8%. Tras conocerse el resultado, el presidente colombiano, Abelardo De la Espriella, reconoció el triunfo y Lula respondió que está dispuesto a trabajar con Colombia en una agenda amplia. En el plano financiero, el real brasileño se depreció cerca de 12,0% frente al dólar el 26 de octubre, según información de EFE divulgada por Portafolio, un movimiento que añade incertidumbre cambiaria al panorama de corto plazo para los exportadores.
De acuerdo con Portafolio, que recogió proyecciones de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Colombia podría vender US$1.600 millones adicionales al año a Brasil si supera las barreras de acceso. La estimación se basa en la herramienta Export Potential Map del Centro de Comercio Internacional, y US$896 millones corresponden a un potencial aún sin aprovechar en productos químicos, farmacéuticos, metalmecánicos y agroindustriales. El informe de Analdex precisa que la mayor brecha está en insecticidas, fungicidas y herbicidas: Colombia exporta US$144 millones, frente a un potencial de US$458 millones. En medicamentos de venta al por menor, las ventas son de US$6,8 millones y el mercado podría absorber US$27 millones. Sin embargo, la canasta sigue concentrada: los coques y semicoques de hulla (US$353,3 millones), las hullas térmicas (US$273,7 millones) y el PVC (US$264,4 millones) representaron 47,0% de las ventas a Brasil en 2025, y los diez principales productos exportados concentraron 74,0% del total, frente a 31,0% en el caso de las importaciones.
El avance convive con un desequilibrio estructural. Entre enero y agosto, las importaciones desde Brasil fueron de US$2.588,7 millones, lo que dejó un déficit de US$1.137,0 millones para Colombia; la balanza bilateral es negativa desde 2016 y en 2025 cerró en US$1.400,6 millones. Aunque el Acuerdo de Complementación Económica No. 72 contempla cerca del 97,0% del universo arancelario libre de gravámenes; Analdex advierte que persisten requisitos técnicos, sanitarios y administrativos.
Brasil aplica un arancel promedio de 12,0% bajo el principio de nación más favorecida, frente a 6,8% de Colombia, según datos de la Organización Mundial del Comercio citados por el gremio. Aun así, la oferta exportable se ha ampliado: el número de productos vendidos a Brasil pasó de 569 en 2016 a 800 en 2025, y el de empresas exportadoras, de 499 a 560. Portafolio agrega que la admisibilidad del café colombiano en Brasil sigue pendiente y recoge la visión del académico Manuel Camilo González, para quien la relación exigirá pragmatismo pese a las diferencias ideológicas entre los gobiernos.
Para Sectorial, el dato confirma que la relación con Brasil descansa en bienes intermedios: polímeros, agroquímicos y carbón. Esto es una fortaleza, porque conecta a la petroquímica colombiana con las cadenas productivas brasileñas, pero también una vulnerabilidad, ya que tres productos reúnen casi la mitad de las ventas. Si el potencial de US$896 millones se materializa en agroquímicos, medicamentos y metalmecánica, el comercio ganaría diversificación, aunque exigirá registros sanitarios, certificaciones y alianzas con distribuidores locales, procesos que toman tiempo.
La reelección ofrece continuidad más que un cambio de reglas, pues el marco del ACE 72 no depende de quién gobierne. El factor a vigilar es el tipo de cambio: un real más débil abarata los productos brasileños en Colombia y podría ampliar el déficit si la depreciación se sostiene, mientras que encarece en reales las ventas colombianas. Por ahora se trata de un movimiento de un solo día, por lo que conviene seguir su evolución antes de sacar conclusiones.
Para seguir de cerca el desempeño del comercio exterior y la industria colombiana, Sectorial ofrece su Índice de Desempeño Sectorial, los Reportes EXIM y la Matriz de dinámica sectorial.
También te puede interesar
- Sector del Carbón en Colombia: producción, precios y empresas
- Siderurgia colombiana 2026: recuperación de la oferta en un entorno de demanda débil y creciente competencia externa
- El efecto arancelario se sentirá en Colombia a partir del 2026, en productos como flores, petróleo y café
Fuentes consultadas
- Portafolio — Victoria de Lula: los cambios que necesita Colombia para vender US$1.600 millones más al mercado brasileño (26.10.2026)
- Analdex — Informe de comercio exterior de Colombia con Brasil 2016-2025 (octubre de 2026)
- Portafolio — Acción de Nubank en Brasil sufre efecto colateral por caída de la bolsa y el real brasileño tras triunfo de Lula (26.10.2026)
- El Espectador — Lula, ganador en Brasil, a De la Espriella: “Estoy abierto a trabajar con Colombia”
