Durante el primer trimestre de 2026, la Inversión Extranjera Directa (IED) destinada al sector petrolero disminuyó 7,1% frente al mismo periodo del año anterior. Este resultado estuvo asociado al menor dinamismo de las actividades de exploración, en un contexto donde la ausencia de nuevos contratos ha reducido las oportunidades para el desarrollo de proyectos y ha llevado a las compañías a priorizar la operación y el mantenimiento de los campos en producción. Asimismo, la incertidumbre relacionada con el proceso electoral y con la evolución de la política energética y regulatoria del país contribuyó a una mayor prudencia en las decisiones de inversión.
Petróleo: análisis y cifras
De manera paralela, la inversión extranjera mostró una creciente orientación hacia sectores distintos a los hidrocarburos. Actividades como industria, transporte, telecomunicaciones y servicios financieros aumentaron su participación dentro de los flujos de capital recibidos por el país, reflejando una mayor diversificación de la inversión y una menor concentración en las actividades extractivas.

