Mientras los jóvenes de 20 a 30 años emprenden por oportunidad, pasados los 40 a 45 años el autoempleo por necesidad se vuelve la regla.
Artículos Especiales: análisis y cifras
Lo anterior responde a la caída drástica en la reempleabilidad formal (edadismo), la presión financiera en la cúspide del gasto familiar y la urgencia de cubrir el vacío de ingresos previo a la edad pensional.
El 56% de los emprendimientos inicia con ahorros personales y un lapidario 76% no solicita crédito bancario para su operación diaria.
Con un 64% de emprendedores con educación básica como techo y una alta dependencia del efectivo, los micronegocios quedan atrapados en baja rentabilidad e informalidad.
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