La producción de marroquinería perdió el impulso en 2023, tras ser uno de los segmentos que venía posicionándose bien sobre todo en el mercado externo. La desaceleración económica de los socios comerciales afectó el volumen de pedidos y, por tanto, la producción industrial, por lo que se hace necesario que la industria conecte con más clientes y se diversifiquen las ventas.
Artículos Especiales: análisis y cifras
Asimismo, en lo corrido de 2024, la producción de calzado continúa en signos negativos. De acuerdo con William Parrado, vicepresidente ejecutivo de la Asociación Colombiana de la Industria del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas (ACICAM), en los departamentos líderes en producción de calzado ha disminuido la actividad. En Antioquia (-2,2%), Bogotá (-11,2%), Cundinamarca (-13,4%) y Santander (-16,1%), esto se explica en parte, por la cantidad de calzado de contrabando que circula por el país y por la alta informalidad e ingreso de mercancía de otros países que compiten con muy bajos precios.

La competencia desleal por contrabando y productos importados de bajo costo ha intensificado la presión sobre márgenes operacionales. Según datos de ACICAM, el sector empleaba cerca de 90.000 personas en 2023, cifra que se ve comprometida por la contracción actual. La informalidad representa aproximadamente 40% de la producción nacional, fragmentando el mercado y limitando la capacidad de negociación de empresas formales ante proveedores internacionales y distribuidores locales.
Para las empresas del sector, la contracción actual representa un punto de inflexión crítico que demanda reposicionamiento estratégico. La diversificación hacia nichos de mercado premium, la implementación de tecnología en diseño y producción, y la exploración de acuerdos comerciales alternativos emergen como alternativas viables. Aquellas organizaciones que logren fortalecer canales de exportación directa y diferenciación en calidad podrían compensar la caída doméstica y regional.
