Cuando se anunció que Estados Unidos, México y Canadá organizarían conjuntamente el Mundial de 2026, parecía lógico pensar que el mayor ganador económico sería Estados Unidos. Después de todo, fue el país que asumió la mayor parte de la inversión, concentró la mayoría de las sedes y recibió el mayor número de partidos.
Sin embargo, los estudios económicos cuentan una historia distinta.
De acuerdo con un análisis elaborado por la FIFA y la Organización Mundial del Comercio (OMC), utilizando una metodología alineada con los estándares de la OCDE, el Mundial generaría cerca de 40.900 millones de dólares para la economía mundial, además de 824.000 empleos y miles de millones de dólares en ingresos laborales.
Pero el mayor beneficiado, proporcionalmente, sería México.
Si quieres entender cómo los Mundiales se han convertido en un negocio multimillonario para la FIFA y qué impacto económico dejan realmente en los países anfitriones, te invitamos a ver este análisis de Economía y Desarrollo.
El tamaño de la economía cambia el resultado
El impacto económico de un evento no depende únicamente del dinero que mueve, sino del tamaño de la economía que lo recibe.
Mientras Estados Unidos posee una economía cercana a los 30 billones de dólares, la economía mexicana es considerablemente menor. Esto hace que una misma cantidad de gasto turístico tenga un efecto mucho más visible sobre el PIB mexicano.
Según el estudio de impacto:
- México aumentaría su PIB alrededor de 0,13 %.
- Canadá registraría un incremento cercano al 0,07 %.
- Estados Unidos apenas alcanzaría 0,05 %.
En otras palabras, México obtuvo más del doble del impacto relativo que Estados Unidos.
Turismo: la gran ventaja mexicana
El turismo representa cerca del 8,8 % del PIB mexicano, por lo que hoteles, restaurantes, transporte, comercio y entretenimiento absorben rápidamente el gasto de millones de visitantes.
Deloitte estimó que el Mundial generaría para México:
- Más de 4.000 millones de dólares de derrama económica.
- Cerca de 112.000 empleos temporales.
- Un incremento del crecimiento económico durante 2026.
Los sectores más beneficiados fueron la gastronomía, el alojamiento y el comercio minorista.
No todo el país ganó por igual
La mayor parte de los beneficios se concentró en las ciudades sede.
La Ciudad de México lideró el impacto económico, seguida por Guadalajara y Monterrey, mientras que gran parte del resto del país recibió beneficios mucho más limitados.
Como ocurre en la mayoría de los megaeventos deportivos, la derrama económica se concentró alrededor de los estadios y de la infraestructura turística.
¿Realmente el Mundial impulsa la economía?
Los economistas piden interpretar estas cifras con cautela.
Existe el llamado efecto sustitución, que ocurre cuando muchos visitantes que llegan por el Mundial habrían viajado igualmente al país en esas fechas.
En ese caso, el evento no genera turismo completamente nuevo, sino que reemplaza parte del turismo habitual.
Algunas cifras previas al torneo incluso mostraron señales mixtas, con niveles de reservas hoteleras inferiores a los esperados en varias ciudades estadounidenses y una reducción del gasto promedio de los turistas internacionales en México durante los meses previos al campeonato.
La ventaja frente a otros Mundiales
A diferencia de Catar 2022 o Brasil 2014, los tres países anfitriones ya contaban con la mayor parte de la infraestructura deportiva.
Esto redujo significativamente el riesgo de construir grandes estadios que terminaran convertidos en “elefantes blancos”, uno de los principales problemas económicos de muchos megaeventos deportivos.
El gran ganador sigue siendo la FIFA
Mientras los gobiernos asumieron gastos en seguridad, logística y organización, la FIFA proyectó ingresos récord para el ciclo 2023-2026 gracias a derechos de televisión, patrocinios y licencias comerciales.
Esto significa que, independientemente del desempeño económico de los países anfitriones, la organización mantiene un modelo de negocio con altos ingresos y un riesgo financiero considerablemente menor.
El Mundial 2026 deja una enseñanza clara: invertir más no garantiza obtener el mayor beneficio económico.
México logró el mayor impacto relativo porque el turismo representa una parte mucho más importante de su economía que en Estados Unidos.
Sin embargo, el verdadero legado dependerá de si ese impulso temporal logra traducirse en mayor competitividad, infraestructura útil y crecimiento sostenido una vez termine el torneo.