
El Instituto Nacional de Salud (INS) publicó los resultados del primer ranking nacional de desempeño territorial en vigilancia en salud pública construido bajo la nueva metodología vigente desde el año 2026, con cifras que ofrecen una radiografía detallada de la capacidad institucional de las regiones para responder a eventos de interés epidemiológico. Los resultados, dados a conocer mediante el Boletín Epidemiológico Semanal número 21, correspondiente al periodo del 24 al 30 de mayo de 2026, evidencian un promedio nacional de cumplimiento del 83,48% entre las 38 entidades territoriales y distritos evaluados durante el primer trimestre del año. La medición, conducida por la Dirección de Vigilancia y Análisis del Riesgo en Salud Pública del INS, configura una herramienta fundamental para la consolidación del Sistema de Vigilancia en Salud Pública (Sivigila) en Colombia, ya que permite monitorear de forma continua la capacidad de respuesta de los territorios, identificar fortalezas operativas, detectar oportunidades de mejora y orientar estrategias diferenciadas para el desarrollo de las capacidades regionales en gestión del riesgo sanitario.
Salud y Healtech: análisis y cifras
Los resultados publicados por el INS dibujan un país de tres velocidades en materia de vigilancia epidemiológica, con una brecha de 37 puntos entre la entidad de mejor desempeño y la última en la clasificación. Valle del Cauca, Bogotá D.C. y Nariño encabezan el ranking nacional, consolidando una capacidad operativa sostenida en notificación, gestión, análisis epidemiológico y respuesta de laboratorio. En el extremo opuesto, Guainía, Bolívar y Buenaventura D.E., se ubican en los niveles más bajos del ranking, evidenciando desafíos estructurales en disponibilidad de talento humano, capacidad de notificación oportuna y procesos de análisis. La metodología actualizada incorpora 58 indicadores distribuidos en ocho grupos temáticos, ampliando significativamente el alcance frente a las versiones anteriores implementadas desde 2017. De este total, 35 indicadores agrupados en seis ejes alimentan efectivamente el ranking durante 2026, mientras que los dos grupos nuevos, vigilancia basada en comunidad (VBC) y factores de riesgo ambiental, se monitorean, pero quedan fuera del cálculo durante este primer año para facilitar la apropiación metodológica por parte de los territorios y consolidar progresivamente los procesos de reporte.
La ponderación de los grupos temáticos varía según el trimestre evaluado. En el segundo y tercer trimestre, el 100% del ranking recae sobre cinco grupos del núcleo operativo de la vigilancia: subsistema de información y gestión aportan el 30,0% cada uno, laboratorio el 20,0%, mientras que cumplimiento de lineamientos y unidad de análisis suman el 10,0% individualmente. Sin embargo, durante el primer y cuarto trimestre, estos cinco grupos se reescalan para representar el 70,0% y el indicador de capacidades básicas para la gestión del riesgo aporta el 30,0% restante, esquema que rige los resultados publicados. Dentro del subsistema de información, el indicador de oportunidad en la notificación concentra el mayor peso por su impacto directo sobre la sensibilidad del sistema. Los hallazgos del primer trimestre confirman que el subsistema de información continúa siendo uno de los componentes más sólidos del sistema, con altos niveles de cumplimiento en notificación por parte de unidades departamentales, municipales y Unidades Primarias Generadoras de Datos (UPGD). Adicionalmente, los indicadores de laboratorio mostraron un comportamiento favorable durante el periodo evaluado, mientras que persisten diferencias significativas entre territorios en la incorporación de capacidades básicas para la gestión del riesgo, área que adquiere creciente relevancia ante amenazas sanitarias que requieren respuestas oportunas y coordinadas.
Para Sectorial, el ranking 2026 introduce un cambio estructural en la evaluación del desempeño territorial al ampliar el modelo de 2017 hacia una visión integral que incorpora dimensiones estratégicas previamente ausentes, como la vigilancia basada en comunidad y los factores de riesgo ambiental. La brecha de 37 puntos entre la entidad líder y la rezagada evidencia disparidades regionales profundas que impactan directamente la capacidad del país para detectar y responder a brotes, emergencias sanitarias y eventos zoonóticos. El promedio nacional del 83,48% sugiere un sistema robusto en agregado, pero el bajo desempeño de territorios como Guainía, Bolívar y Buenaventura D.E. requiere intervenciones específicas en disponibilidad de talento humano, infraestructura de laboratorio, conectividad para la notificación y consolidación de Equipos de Respuesta Inmediata. Para los actores del sector salud, incluyendo Entidades Promotoras de Salud, Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud y autoridades sanitarias territoriales, los resultados configuran un mapa de gestión que permite priorizar asistencia técnica diferenciada y orientar inversiones de fortalecimiento institucional. La inclusión progresiva de los indicadores de VBC y factores de riesgo ambiental durante los próximos ciclos consolidará la madurez del Sistema de Vigilancia en Salud Pública colombiano.
Para conocer en mayor profundidad las dinámicas del sector salud colombiano, los indicadores territoriales de capacidad institucional y las variables financieras, normativas y operativas que condicionan a Entidades Promotoras de Salud, Instituciones Prestadoras de Servicios, autoridades sanitarias territoriales y reguladores del aseguramiento, consulte el Índice de Desempeño Sectorial y los foros sectoriales especializados en salud y aseguramiento. Conozca los indicadores clave que respaldan decisiones estratégicas para inversionistas, gestores y entidades reguladoras del sector.
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