El indicador económico por excelencia para medir el desempeño de los países es su PIB. Si este se expande, es sinónimo que las empresas están creciendo, demandan más recursos, incrementan el empleo y la inversión. En otras palabras, las compañías están usando sus activos.
Industria: análisis y cifras
En Colombia, la relación entre PIB y utilización de activos empresariales ha mostrado volatilidad en los últimos años. Durante 2023-2024, sectores como manufactura, comercio y servicios financieros incrementaron su intensidad de uso de capital, reflejando recuperación post-pandémica. Sin embargo, la productividad del activo permanece por debajo de potencial, especialmente en pequeñas y medianas empresas que enfrentan restricciones crediticias y tecnológicas que limitan su capacidad de modernización.
Para las empresas colombianas, optimizar la eficiencia en el uso de activos se convierte en imperativo estratégico ante presiones inflacionarias y costos financieros elevados. Aquellas que logren mejorar su rotación de activos y reducir capital ocioso obtendrán ventajas competitivas significativas, particularmente en contextos donde la tasa de crecimiento económico se desacelera. La digitalización y automatización emergen como palancas clave para incrementar productividad sin requerir expansión proporcional del activo fijo.